viernes, 26 de enero de 2024

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 SE LIA EN EL OLIMPO. 

En capítulos Anteriores;
Gato es llevado al juicio en el Olimpo, acusado por Zeus por el uso de la Magia Prohibida de Medusa y por cuestionar la moralidad de los dioses. A través del juicio de Heracles, se revela su traumático pasado y su decisión de ponerse del lado de los mortales. Heracles es declarado inocente pero condenado a perder sus poderes en trece días. Luego, Gato enfrenta su propio juicio, donde la Pluma de Anubis y la intervención de Selene introducen giros inesperados en el destino del personaje. La historia sigue desenvolviéndose en un equilibrio entre la justicia divina y las fuerzas en el Olimpo.
se ha revelado el equipo seleccionado para la misión al Olimpo, cada uno con habilidades extraordinarias y roles específicos. Sin embargo, Yrihan expresó su desacuerdo, considerando que el grupo elegido no era lo suficientemente poderoso para enfrentarse a los dioses del Olimpo. En las sombras, Iconologyst sugirió que Morgana podría estar manipulando la corriente temporal.
Ahura, con conocimientos ancestrales, reveló que solo aquellos con sangre olímpica podían acceder al Olimpo, y él, como hijo de Gea, sería la llave. Invocaron un portal teletransportador y llegaron a la Sala del Juicio en el Olimpo, donde Selene defendía a Gato.
Simultáneamente, en otro lugar, Hidra reunió a un grupo alternativo, incluyendo a Plata Infernal, Wonder-Guy, La Gárgola Petra, Samantha, FireBird, Verde Mágico, Metal-Diva, Yrihan, Carmesí Lee, Roque y Vogue. Yrihan analizó las probabilidades de éxito y determinó un 50-55% de posibilidades de victoria.
Hidra explicó que su sangre de híbrido clon de la espía Virginia Hall y la Hydra de Lerna podía ser la clave para crear un portal al Olimpo. A pesar de la oposición inicial, Samantha, Petra y Terra decidieron unirse al grupo. La profesora Samantha y Petra cuestionaron a los jóvenes sobre sus intenciones, pero terminaron uniéndose a la misión.
Mientras tanto, en la sala del juicio, la confrontación entre los defensores de Gato y los dioses del Olimpo estaba por comenzar.
En la Sala del Juicio en el Olimpo, la atmósfera estaba cargada de tensión mientras Selene, con voz que resonaba como música celestial, defendía apasionadamente a Gato. Frente a los imponentes dioses, argumentaba la inocencia de Gato y cuestionaba la verdadera intención detrás del juicio. Señaló que la Magia Prohibida de Medusa fue desterrada y prohibida por miedo a su potencial para dañar a los propios dioses, una verdad que Gato desconocía. Además, enfatizó que Gato no había hecho uso indebido de dicho poder.
Mientras tanto, Gato, confiando en Selene como su defensora, sentía ansias por el incierto resultado de este juicio divino. El portal teletransportador se abrió y el grupo recién llegado, liderado por Ahura y Azael, se preparaba para desafiar a las fuerzas divinas. Selene los recibió con una mezcla de alivio y sorpresa.
"¿Llegáis con retraso? Ya pensé que no veníais", comentó Selene.
Ahura, con una sonrisa, respondió: "Lo bueno se hace esperar, mi diosa".
Artemisa, sospechando una trampa, exclamó: "¡Están compinchados! ¡Es una trampa!"
Zeus, desde su trono, observaba la escena con severidad. Los demás dioses, como Hera, Ares y Atenea, mostraban un rango de emociones desde el desprecio hasta la curiosidad.
Zeus dictaminó: "A ellos".
Destino y la Parca jueces del evento se retiraron, Mientras que Anubis se quedó Observando sin participar.
La batalla se desató en la Sala del Juicio. Hermes, el Dios de la Velocidad, atacó a Trampera, pero Shakara, con su electrokinesis y supervelocidad, intervino y derribó a Hermes, salvando a Trampera. Una sonrisa compartida entre Shakara y el dios veloz precedió a una impresionante carrera a velocidades asombrosas.
Un segundo portal teletransportador se abrió, revelando a Hidra y su grupo de héroes, listos para unirse al enfrentamiento. La sorpresa se reflejó en los rostros de los dioses y en los defensores de Gato.
Ackolyt desapareció teletransportándose, llevando consigo a Hidra y a Wonder-Guy a una sala especial, un almacén divino de trofeos. Allí encontraron a Viper-Cat encerrada en una jaula. Ackolyt la liberó, y Wonder-Guy, intrigado, preguntó a Ackolyt por qué enmascaraba su mente.
"Te lo contaré después, confía en mí", respondió Ackolyt
En la Sala de Trofeos, Hidra observó con pesar a dos criaturas más encerradas. Se acercó a ellas y dijo: "Siento su pena y su tristeza. No podemos abandonarlos aquí". Wonder-Guy, compartiendo la preocupación, respondió: "Es cierto, pero nuestros amigos están peleando con dioses y nosotros aquí de rescatistas. Volveremos por ellos, te lo prometo".
En la Sala del Juicio, FireBird se enfrentaba a Hera en un combate igualado. Hera, sorprendida por la fuerza de los jóvenes, exclamó: "¿Cómo pueden ser tan poderosos estos niños?". FireBird respondió con desdén: "No los somos. Vosotros sois débiles". Luego, preguntó a sus compañeros: "¿Alguien ha visto a Hidra?". Gato que peleaba Junto a Selene mano a mano contra Ares, le respondió mientras combatían: "Hidra se ha desvanecido junto con mi hermano y Wonder-Guy, pero están aquí en el Olimpo. Están bien, puedo sentirlo".
El combate estaba en su punto álgido cuando Ackolyt, Hidra y Wonder-Guy regresaron. Zeus, furioso, se abalanzó contra Gato. En ese momento, se reveló que Gato era, en realidad, Ackolyt disfrazado, y Ackolyt era Gato. Recuperaron su verdadera apariencia, desvelando un truco orquestado por Ahura cuando todos estaban en Edén.
Zeus, enfurecido al darse cuenta de que había tenido al hermano equivocado todo el tiempo, señaló a Anubis y le gritó: "¡Tú lo sabías!". Anubis, sonriendo con calma, respondió: "Debiste saberlo tú también, padre del Olimpo. La Pluma declaró su inocencia desde el principio". Anubis se desvaneció entre sombras, burlándose de Zeus, dejándolo en una mezcla de confusión y rabia en la Sala del Juicio del Olimpo.
Wonder dirigiéndose a Gato ; Por eso enmascarabas tu mente, nadie nos dimos cuenta en ningún momento, ¿cómo has podido hacer algo tan poderoso?
Gato responde; Ahura tiene muchos trucos.
Zeus, furioso por el engaño y la revelación de la verdadera identidad de Gato y Ackolyt, rugió en la Sala del Juicio del Olimpo y llamó a la Guardia Olímpica. De las sombras emergieron seres imponentes, equivalentes a ángeles, pero con una esencia olímpica que resonaba en su forma divina.
Estos guardianes olímpicos eran seres alados con armaduras resplandecientes y armas divinas. Sus alas, desplegadas con majestuosidad, emitían un resplandor dorado. Sus cuerpos irradiaban poder divino, y llevaban lanzas que parecían forjadas con la energía misma del Olimpo.
El enfrentamiento se intensificó cuando la Guardia Olímpica avanzó hacia el grupo de héroes. Azael, Ángel-A, Shakara, Ackolyt, Hidra, Wonder-Guy y el resto se prepararon para el choque. Los sonidos de las armas divinas chocando resonaron en la Sala del Juicio, creando una sinfonía de batalla en el reino celestial.
Hera, con una mirada de desprecio, observaba la lucha. Ares se unió a la refriega, luchando junto a la Guardia Olímpica en un intento por restablecer el orden en el Olimpo. La Sala del Juicio se convirtió en un campo de batalla donde los héroes luchaban contra los guardianes divinos.
La Pluma de Anubis, flotando cerca, desencadenó destellos de magia ancestral para apoyar a los héroes. Selene, con su destreza lunar, también se unió a la lucha, lanzando destellos de luz plateada contra los guardianes olímpicos.
Mientras el conflicto se intensificaba, la sala temblaba con la energía liberada en cada choque. Los héroes se encontraban en una lucha épica contra la divinidad misma, decididos a prevalecer y liberar a Heracles y Gato de las garras de la justicia olímpica.
Yrihan recalcula la escena, no contaba con la presencia de Selene y el regalo de Anubis. Tal vez esto equilibre la balanza Piensa el tecnócrata.
La batalla en el Olimpo se intensificaba, y los héroes se veían abrumados por la colosal presencia de la Guardia Olímpica.
"Estamos en inferioridad numérica, ¿cuánto aguantaremos?" pregunta Azael, evaluando la situación con preocupación.
Verde, frustrado por la aparente ineficacia de sus poderes, exclama, "¡Mis poderes cannábicos no sirven de nada con estos tipos!"
Vogue, rápida en sus decisiones, grita, "¡Todos al suelo!", instando a sus compañeros a adoptar una posición defensiva.
Angel-A, con su habilidad hidroquinética, eleva a Trampera en una columna de agua, haciendo que gire rápidamente sobre sí misma. Mientras Trampera utiliza sus cintas mecánicas como látigos, Vogue manipula la temperatura de las cintas, aumentando su letalidad.
Junto con la Formación de Senshi-Divas y su ataque, las tres profesoras Samantha, Petra Y Terra-Na, logran hacer retroceder a las diosas Artemisa y Hera, las cuales le piden Ayuda a Hécate, pero esta mira los Gemelos Destiny y le dice a las diosas, Yo estoy de parte de los Niños, y le avienta una patada a la Cara a Hera.
Carmesí comenta, "Joder con esas de Senshi-Divas, saben lo que hacen". Metal-Diva responde con conocimiento, "Están muy bien entrenadas".
En medio del caos, el dios Apolo ataca sorpresivamente a ambas chicas. Apolo, se interpone entre las dos combatientes y el dios, generando un enfrentamiento entre ambos, el Dios Apolo contra el Apolo de los Pequeños Extraños.
Verde, observando la situación, murmura, "Solo puede quedar uno", haciendo referencia a la película "Highlander". Hidra, desde la distancia, capta la referencia con su super oído y se ríe, disfrutando del humor en medio de la batalla. Ella lucha junto a Viper-Cat y Gato, y al ver a la pequeña Viper-Cat hostigando a Deimos y Fobos, hijos de Ares con Afrodita, comenta, "No sabía que tu mascota era tan peligrosa".
Gato, con determinación, responde, "No es mi mascota, es mi familia".
La sala resonaba con el sonido de choques divinos.
Los héroes se lanzan al ataque, enfrentándose a los dioses olímpicos con una coordinación perfecta. Lady Fire desata llamas infernales hacia Hades, mientras Plata genera armas de energía psíquica plateadas que cortan a través de las defensas de Ares. Wonder-Guy utiliza sus poderes psíquicos para desorientar a Hermes, haciendo que sus rápidos movimientos se vuelvan erráticos.
Terra controla la tierra debajo de Poseidón, creando una prisión de rocas que lo mantiene inmovilizado, mientras Samantha desata esferas radiantes de calor que impactan contra el dios Apolo. Los demás héroes se unen en un ataque coordinado, combinando sus habilidades de manera sinérgica.
Ackolyt y Azael, coordinan estrategias para contrarrestar las artimañas de los dioses. Ángel-A utiliza su control sobre el agua para crear muros defensivos que protegen al grupo de los ataques divinos.
En el corazón de la batalla, Ala Escarlata se desliza entre las sombras, utilizando sus habilidades de sigilo para acercarse sigilosamente a Hera. Con astucia, la hipnotiza, desviando su atención y debilitando su resistencia. Al mismo tiempo, Kavaan manipula la suerte a favor del equipo, haciendo que cada movimiento de los héroes sea preciso y efectivo.
Gato, con su magia, crea pequeñas tormentas sobre la cabeza y frente a los ojos de los enemigos que desorientan a los dioses, dificultando su capacidad para prever los movimientos de los héroes. Viper-Cat aprovecha esta confusión para manipular la gravedad, desafiando las leyes naturales y desequilibrando a los olímpicos a la par que protege así a Verde Mágico pues su poderes cannábicos no funcionan frente a los olímpicos.
Spur Junto a Roque se había desligado del conflicto para ir a buscar a Heracles y ahora ambos entran en la batalla, Mientras Roque ayuda a Vogue contra Hefesto.
En un momento clave, Heracles y Spur se lanzan juntos contra Zeus, combinando su fuerza titánica y su agilidad superhumana para mantener al dios del cielo a la defensiva. Metal-Diva y Plata Infernal se unen para crear una barrera de defensa, protegiendo a los héroes de los ataques divinos.
Craising se une a Yago y Ala Escarlata y persiguen a la guardia olímpica y a Venus.
Hermes ha encontrado de nuevo a Shakara y la desafía continuar su carrera de supervelocidad alegando que el es el dios de la velocidad.
En medio de la carrera de supervelocidad, Hermes y Shakara se lanzan a través del paisaje con una velocidad vertiginosa. Sus figuras son apenas destellos mientras dejan estelas de energía a su paso. A pesar de la velocidad de Hermes, Shakara, con su capacidad mejorada, toma la delantera momentáneamente ante la sorpresa de Hermes.
Mientras la atención se centra en la carrera, una intensa confrontación se desarrolla entre Heracles y Hefesto. El dios forjador desata su poder con una lluvia de golpes con su martillo, dañando la armadura de Heracles. El héroe, sin embargo, se mantiene firme, resistiendo los impactos con tenacidad.
En un giro inesperado, Hidra, testigo de la lucha, se lanza hacia la escena. Sus múltiples cabezas serpentinas se enredan alrededor de Hefesto, distrayéndolo y permitiendo que Heracles se recupere momentáneamente. Hidra, con su voz dulce, habla con Heracles.
Heracles, aún en medio de la batalla, se disculpa con Hidra por la muerte de su antecesora (La Hydra de Lerna). Hidra, sin embargo, responde con comprensión, diciendo que no es necesario que se disculpe. En lugar de eso, le pide un favor y expresa su deseo de conocer a Equidna.
Heracles, sorprendido por la respuesta, acepta. Con la batalla momentáneamente en pausa, Hidra se lleva a Heracles a un lugar seguro. Mientras tanto, la carrera de supervelocidad entre Hermes y Shakara llega a su fin, con Shakara demostrando su dominio sobre la velocidad.
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Azael y Gato, finalmente reunidos, se entregan a un apasionado beso, un momento de amor que cautiva incluso a los mismos Venus y Eros, testigos de esta conexión intensa.
Sin embargo, la trama da un oscuro giro cuando Ares ejecuta su plan maestro, secuestrando a Gato frente a todos, desplegando su astucia táctica. Lleva a Gato a una sala apartada, donde con sus poderes divinos, lo encadena contra tapices y cojines elegantemente dispuestos.
Con un chasquido de dedos, Ares hace desaparecer la ropa tanto de Gato como la suya propia. Ante la mirada atónita de Gato, el dios de la Guerra se presenta en toda su desnudez y erección.
Serás mío pequeño, por las buenas o por las malas, desde que me venciste en aquel Asteroide, solo he pensado en poseerte. Serás mío tanto como yo tuyo.
Nooo!!! Grita Gato,
No quiero que me toques, no quiero que nadie que no sea Azael me toque,
Piensa Gato, Azael mi amor.
acompañado por la activación instintiva de su Cristal Blanco, envolviéndolo en un escudo protector de energía radiante y espiritual.
Azael en la sala del Juicio siente que Gato esta en peligro y alerta a Ackolyt.
Ackolyt no entiende como Azael puede saberlo antes que él, los hermanos poseen una conexión psíquica ultra fuerte.
Atrapado en esta desafiante situación, Gato enfrenta el despiadado poder de Ares. En un intento desesperado, murmura uno de los conjuros prohibidos de Medusa, desatando fuerzas místicas.
En el momento crítico, Ackolyt, hermano de Gato, se materializa en la escena. Ataca a Ares con una combinación de energía oscura, magia dorada y microscópicos agujeros negros, abrumando al dios de la Guerra.
Ares, sintiéndose abatido por el ataque, se ve sorprendido. En medio de la confrontación, Ackolyt se comunica mentalmente con Gato, advirtiéndole sobre la peligrosidad de usar ese tipo de magia en el Olimpo. Le insta a liberarse de las cadenas en lugar de arriesgar la vida de todos con un conjuro prohibido.
Mientras la imparable furia lasciva de Ares amenaza a Gato, un inesperado giro ocurre.
Eros, consciente de la necesidad de detener al dios de la guerra, desvela sus intenciones y ubicación a los héroes, forma una alianza inusual con Azael y Ahura. Conscientes de que la única forma de detenerlo es unir sus formidables habilidades, el trío se prepara para enfrentar la inminente tormenta.
Azael jura que, si Ares ha tocado un solo pelo de Gato lo matara,
Ahura hace aparecer y empuña la Cruz Esmeralda. La Matadioses, el arma de la madre de Gato. Azael se sorprende de que Ahura sea Capaz de empuñarla, solo 3 seres en toda la existencia han podido empuñarla sin morir.
No tardan en llegar y contemplar la escena, la furia irradia al ver a gato desnudo y encadenado con sus ojos en lágrimas.
Ackolyt está Peleando con Ares asegurándole que nunca poseerá a su hermano.
Azael desenvaina su espada de Cristal y cercena el brazo derecho del Dios de la Guerra.
Ahura, empuñando la mítica Cruz Esmeralda, un arma capaz de segar dioses, desata su poder contra Ares. Azael, maestro del hielo, congela la mitad del cuerpo del dios guerrero, debilitándolo significativamente. La batalla se desata en un caos de fuerzas cósmicas y destellos de magia, con los tres aliados mortales luchando tenazmente para doblegar al dios de la guerra.
En un momento culminante, la Cruz Esmeralda de Ahura se hunde en el corazón de Ares, marcando el fin de su reinado de violencia. Ares, enfrentando la muerte con desafío, ve cómo la vida abandona su formidable cuerpo.
Eros, testigo de la caída de Ares, permanece imperturbable, murmurando proféticamente: "Volverá. La guerra es como el amor, siempre regresa".
Ackolyt logra liberar a Gato, quien, aún desnudo, abraza fuertemente a Azael.
Ackolyt, con su habilidad mágica, crea un nuevo traje que viste a Gato, devolviéndole su dignidad.
El grupo compuesto por Ahura, Ackolyt, Azael, Eros y Gato llega a la sala del juicio, donde aún persiste la batalla. Azael lleva la cabeza de Ares en sus manos y la arroja frente a Zeus. El impacto visual de la derrota del dios de la guerra es innegable.
Wonder-Guy y Plata, conectados mentalmente con Gato, sienten la intensidad de sus vivencias. Su enojo y odio se manifiestan en un estallido psíquico que afecta incluso al todopoderoso Zeus. Ante esta demostración de poder, Eros y Venus abandonan la sala del juicio, renunciando a ser testigos del inevitable desenlace. Mientras tanto, Fobos y Deimos claman venganza en la penumbra,
En el Olimpo, mientras Zeus libra una encarnizada batalla contra Selene, Ve como la Cabeza de su Hijo Ares rueda hacia sus pies y es herido mentalmente por una agresión psíquica.
su mirada refleja perplejidad al contemplar el poder de los mortales. La capacidad de enfrentar a sus propios dioses despierta en él una mezcla de ira y desconcierto. En un momento de desesperación, incapaz de comprender cómo seres efímeros pueden desafiar a los mismos dioses que los crearon, Zeus amenaza con destruir la Tierra, como si esa fuera la única solución para restaurar su sentido de dominio y control.
Zeus, con furia desbordante, exclama: "¡Pondré fin a todo esto, destruiré la Tierra!"
En medio de la confrontación, Selene, la Titánide-hada de la Luna, responde con una serenidad que contrasta con la ira de Zeus. Sus palabras, impregnadas de agradecimiento, revelan que la amenaza del dios supremo es precisamente lo que necesitaban.
Selene, con calma: "Gracias, es lo que necesitábamos."
Continuará…

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