JUDAS 2ª parte. Y la partida de Chang-He
Febrero de 1995:
Apolo, Spur y Gato aún se encuentran bajo castigo tras su última misión en Ibiza. A pesar de que la misión fue exitosa, desobedecieron las órdenes de Morgana al decidir enfrentar a "los malos" por su cuenta.
Morgana está enfocando todos sus esfuerzos en investigar a fondo a Lady Macbeth y la secta que esta lidera. Es consciente de que Lady Macbeth será una formidable oponente para la Escuela Destiny. A pesar de sus poderes de videncia, Morgana se encuentra con un muro cuando se trata de vislumbrar el futuro relacionado con las leyes de Macbeth. Es como si alguien hubiese borrado la existencia de Lady Macbeth de los registros futuros. Aunque Morgana intuye consecuencias adversas para la escuela a causa de esta líder de la secta, no logra identificar el mal que se avecina con certeza.
Apolo y Poción habían estado compartiendo mucho tiempo juntos desde antes de la invasión. Se apoyaban mutuamente en sus estudios, se entrenaban en conjunto y pasaban horas de calidad juntos. Durante el período de castigo de Apolo, Poción lo acompañaba regularmente. En una conversación sincera, Poción le confiesa a Apolo que considera que tomaron la decisión correcta al desobedecer a Morgana y acudir rápidamente a Ibiza. Ella cree que de no haber actuado así, los Naamáns podrían haber quedado a merced de las mafias de trata de personas. .
Con el paso de los días, la complicidad y el cariño entre Apolo y Poción se hacen más evidentes. Parece que entre ellos está naciendo un romance sincero y profundo. Se muestran afectuosos y cariñosos, compartiendo momentos íntimos que fortalecen su conexión.
El romance entre Apolo y Poción se va consolidando como un vínculo especial que surge en medio de los desafíos y peligros que enfrentan como parte de la Escuela Destiny. Su mutua admiración y apoyo mutuo en momentos críticos contribuyen a fortalecer esta relación que parece prometedora para el futuro.
Durante las horas de castigo asignadas a Gato, se le encomienda la tarea de limpiar todas las ventanas de la Escuela Destiny. Su compañero, Ackolyt, le acompaña en la mayoría del tiempo. Conversan sobre cómo se desempeñaron cada uno durante la invasión, ya que tuvieron poco contacto en el campo de batalla. También comparten sus experiencias en las clases: Ackolyt se destaca como un estudiante ejemplar, mientras que Gato admite ser algo mediocre en comparación.
Además, exploran posibles soluciones para el problema de la máscara de Ackolyt. A pesar de los esfuerzos combinados de la tecnología y la magia, la máscara sigue siendo un enigma sin resolver en el rostro de Ackolyt.
27 de Febrero de 1995:
Una noche especial marca el primer aniversario de Ackolyt, Hidra y Maul como alumnos de la Escuela Destiny. Los Pequeños Extraños organizan una festiva celebración para conmemorar este hito. Durante el evento, Ackolyt tiene un momento íntimo con Gato y comparte un sentimiento profundo: es la primera vez que se siente verdaderamente en casa. Ambos perciben nuevamente esa misteriosa conexión empática que los une, pero deciden no abordar el tema directamente. Sienten una cercanía y protección mutua que les brinda una sensación de hogar.
La fiesta llega a su fin cuando el nuevo tutor de Gimnasia, el mítico Heracles, interrumpe la diversión y les indica a los alumnos que es hora de ir a descansar. Gato se encamina a su habitación y en el pasillo se encuentra con la clase avanzada: Lady Fire, Mujer Rana, Anightmaster, Polvo de Ángel, Zarina y Azael.
Gato advierte a sus compañeros que no es recomendable ir en la dirección donde se encuentra Heracles, quien está "jodiendo la diversión", como él mismo lo describe. Los jóvenes agradecen la información y deciden cambiar su rumbo para evitar el encuentro con el tutor.
Sin embargo, en ese momento, Azael se detiene y da media vuelta, alcanzando a Gato con una pregunta directa: "¿A dónde vas?". Gato, con su característico sarcasmo, responde con franqueza: "A mi cuarto". Azael, con una sonrisa cómplice, sugiere: "¿Puedo acompañarte?". Gato, sin perder su tono sarcástico, replica: "¿Para qué?".
Azael, con una chispa de humor, responde: "No sé, para hacerte compañía". La situación se vuelve un juego de palabras y sarcasmo entre ambos. Gato, entrecerrando los ojos en señal de sospecha, emite un comentario irónico: "Eres raro...". Azael no se queda atrás y, con un tono juguetón, contraataca: "Tú me llamas raro a mí, Orejas de gato...". La tensión entre ellos es palpable, pero también hay un vínculo amigable y de complicidad que resalta en medio de la retórica sarcástica.
Gato, en un tono más bajo y entre dientes, murmura una palabra que refleja su ingenio afilado: "Gilipollas".
La calma nocturna se quiebra bruscamente cuando una sensación de inminente peligro recorre el cuerpo de Gato, erizando su piel. Un grito angustiado escapa de sus labios, y sin pensarlo, se aferra a Azael en un abrazo desesperado.
Azael, desconcertado y preocupado, busca respuestas. "¿Qué está pasando?", pregunta con urgencia. Gato, entre sollozos, no tarda en responder con voz temblorosa: "¡Vámonos!".
Con determinación, Gato dirige su brazo izquierdo hacia la pared que da al patio exterior. Un rayo de energía se concentra en su mano y, con una descarga explosiva, la pared se desmorona, dejando un gran agujero. Sin soltar la mano de Azael, ambos se elevan en el aire y atraviesan el umbral, volando velozmente hacia la entrada principal de la Escuela Destiny.
En esos escasos segundos Azael mira como su mano Y la de Gato están entrelazadas y su corazón le late fuerte.
Desde las alturas, observan cómo más alumnos llegan a la entrada, pero la urgencia en el ambiente es palpable.
La tutora Samantha vuela a una velocidad impresionante, sosteniendo en sus brazos a un alumno llamado Tsunami, quien posee habilidades hidrocinéticas. Quien desde el aire crea lluvia para sofocar las hogueras.
La escena que se despliega frente a ellos es desoladora. Trece hogueras arden en llamas altas, iluminando la oscura noche. La inquietud y el desconcierto se apoderan de todos. Nadie sabe quién o qué provocó ese macabro espectáculo.
Los jóvenes aterrizan con un peso en el corazón y un nudo en la garganta. Gato cae de rodillas, sintiendo el suelo bajo él como un abismo sin fondo. A su alrededor, varios compañeros comparten su misma desolación, rotos y sumidos en el llanto.
Spur y Wonder-Guy se aferran el uno al otro, buscando consuelo en medio de la tragedia. Ultra, sostenida por Plata, se derrumba emocionalmente, pronunciando entre lágrimas un lamento desgarrador: "No puedo, no puedo curarlos...".
Azael, en un estado de shock, observa la devastadora escena con ojos incrédulos. Las trece hogueras son trece compañeros, alumnos de la escuela, algunos de ellos apenas niños de siete años. La cruel brutalidad con la que fueron crucificados e incinerados a las puertas de la Escuela Destiny sin que nadie se percatara, es un golpe demoledor para todos los presentes. La tristeza y la indignación llenan el aire, dejando a todos los jóvenes en un estado de conmoción y desesperación.
El sombrío escenario estaba iluminado por las altas llamas de las trece hogueras, proyectando sombras danzantes que oscilaban sobre el suelo desolado. Los jóvenes, con miradas en blanco y rostros empapados en lágrimas, se aferraban unos a otros en un intento desesperado por encontrar consuelo en medio de la tragedia.
Ackolyt llegó al lugar, sus ojos se agrandaron al ver la devastación que se extendía ante él. Un grito ahogado escapó de sus labios mientras su cuerpo flaqueaba y se tambaleaba. Finalmente, se desplomó al suelo, vencido por la conmoción y la desesperación. El impacto de la escena resultó demasiado abrumador incluso para alguien tan fuerte como él.
Genesis, la madre de Gato, llegó corriendo con el corazón en la garganta, su rostro palideció al ver el desolador panorama que se extendía ante sus ojos. Sus manos se aferraron instintivamente a su pecho, como si el dolor físico pudiera igualar al tormento emocional que la invadía. Las lágrimas caían silenciosas por sus mejillas mientras su mirada se perdía en el horror del momento.
Morgana, la Directora, llegó acompañada por Petra, su asistente más cercana. Su rostro, normalmente imperturbable, mostraba una mezcla de asombro y dolor ante la escena desgarradora. Cada paso que daba resonaba en el silencio opresivo que envolvía el lugar. Sus ojos escrutaban meticulosamente cada detalle, como si intentara comprender el alcance completo de la tragedia.
En medio del desespero y la conmoción, la presencia de Morgana aportaba una sensación de liderazgo y calma, aunque su propia expresión reflejara el dolor que sentía por la pérdida de aquellos jóvenes. Petra, fiel a su papel de apoyo, permanecía al lado de la Directora, lista para asistirla en lo que necesitara.
El aire estaba cargado de un pesar abrumador, y el silencio sólo era interrumpido por sollozos ahogados y suspiros temblorosos. Todos sabían que aquel trágico evento marcaría un antes y un después en la historia de la Escuela Destiny, dejando una herida profunda en el corazón de cada alma presente.
El aire estaba impregnado con el persistente olor a humo y cenizas, una pungente fragancia que se clavaba en las narices y se aferraba a la piel. Era un aroma que ninguno de los presentes olvidaría jamás, una triste marca que quedó grabada en sus memorias.
Poco a poco, los profesores, con rostros sombríos y ojos cargados de tristeza, trabajaban arduamente para sofocar las llamas, apagando lo que quedaba de las hogueras. El crujido de las brasas y el sonido del agua chocando contra el fuego formaban una cacofonía inquietante en medio del silencio abrumador.
Uno a uno, los alumnos eran retirados del lugar, guiados por los profesores con manos compasivas, pero expresiones llenas de preocupación. Fueron llevados al salón mayor de reuniones, un espacio que en ese momento ofrecía una especie de refugio en medio de la desolación.
Morgana, con la mirada fija en el horizonte, estaba decidida a reunir a todos los alumnos y docentes lo más pronto posible. Sabía que en ese momento la comunidad de la Escuela Destiny necesitaba apoyo, consuelo y una dirección clara en medio del caos. Cada segundo contaba y cada alma presente era crucial en ese momento de duelo y desesperación. La Directora estaba dispuesta a ofrecer guía y consuelo a sus estudiantes, a pesar del dolor que también la invadía.
El salón mayor de reuniones se convertiría en el epicentro de unión y apoyo, donde todos podrían compartir su pesar y encontrar consuelo en la presencia de sus compañeros y profesores.
Los alumnos y alumnas con poderes empáticos y telepáticos eran los que peor estaban, no solo era su propio dolor y tristeza, sino que sentían las emociones de los demás de manera muy intensa. Wonder-Guy, Poción y una alumna de primer grado llamada Colmena eran los que peor parecían estar. Notaban de manera física un dolor intenso y agudo en sus cuerpos, la tristeza de los demás.
El silencio roto únicamente por sollozos y respiraciones entrecortadas llenaría el espacio, creando una atmósfera de profunda tristeza y conmoción. Sin duda, aquel día quedaría marcado en la historia de la Escuela Destiny como uno de los más oscuros y dolorosos que jamás habían experimentado.
La entrada principal de la Escuela Destiny se transformó en un campo de batalla mediático. Periodistas, reporteros ávidos de información, curiosos, simpatizantes de los Naamáns y grupos radicales anti-Naamán se aglomeraban, ávidos de obtener cualquier indicio sobre los alumnos y profesores de la escuela. La atmósfera era tensa y opresiva, y para los estudiantes y docentes resultaba una tarea ardua intentar llevar a cabo las clases con normalidad en medio de semejante caos.
Al día siguiente, Ackolyt solicita un permiso de asuntos personales, anunciando su ausencia por un par de semanas. La inquietud se apodera de Hidra, quien comienza a rastrear a Ackolyt y lo encuentra paseando por el Muelle de Denia. La actitud de Ackolyt sugiere que de alguna manera deseaba ser encontrado.
La situación da un giro oscuro cuando Hidra es emboscada por El-Amo. Ambos se enfrentan en una encarnizada lucha hasta que Ackolyt hace su aparición.
El campo de batalla se convierte en un remolino de fuerzas, donde la brutalidad de Hidra y la maestría en la Dimensión Espejo de El-Amo chocan en una confrontación épica. La tensión en el aire es palpable, cada movimiento está cargado de determinación y estrategia.
Hidra, con su piel verde y cabello rosa, se pone en guardia, Hidra es Ciega, pero no está indefensa despliega su asombrosa habilidad de ecolocalización. Cada vibración en el aire le brinda una imagen precisa del campo de batalla, permitiéndole anticipar y reaccionar a los movimientos de su enemigo. Las cuatro cabezas de su espalda, ahora transformadas en impresionantes cuellos con mandíbulas letales, están listas para el combate.
El-Amo, con su marca en la frente brillando en la penumbra, despliega su maestría en la Dimensión Espejo. Aunque sus ilusiones aterradoras se pierden en la oscuridad para Hidra, su agilidad y control sobre esta dimensión son evidentes. Cada movimiento parece estar entrelazado con la propia esencia del oscuro villano.
La batalla es una danza frenética de ataques y defensas. Hidra utiliza sus lenguas prensiles con maestría, atrapando objetos cercanos y convirtiéndolos en armas mortales. Su agilidad y fuerza la convierten en una fuerza imparable.
El-Amo responde con su arsenal de poderes oscuros. Utiliza la Dimensión Espejo para crear reflejos y duplicados que confunden el campo de batalla, pero Hidra, con su ecolocalización, se mantiene firme, anticipando cada movimiento.
La batalla se prolonga, cada golpe y ataque ejecutado con precisión calculada. Hidra demuestra una inteligencia táctica sorprendente, aprovechando al máximo su capacidad de anticipar los movimientos de su enemigo.
Las Ilusiones de El-Amo, no son efectivas con Hidra.
El-Amo, por su parte, despliega una serie de maniobras ágiles y letales. Su habilidad para manipular la Dimensión Espejo le brinda una ventaja táctica, creando oportunidades para ataques sorpresa.
El-Amo, con su mirada fría y su destreza en la Dimensión Espejo, identifica un momento de vulnerabilidad en la feroz Hidra. Con un movimiento rápido y preciso, despliega su habilidad para manipular la realidad y crea una distorsión en el espacio alrededor de uno de los cuellos-cabeza de Hidra.
En un instante, la distorsión toma forma y se materializa como una cuchilla afilada, deslizándose a través del cuello con una precisión aterradora. El cuello seccionado cae al suelo, dejando escapar un rugido de dolor y furia de Hidra. La pequeña heroína se tambalea, sosteniendo el lugar donde antes se encontraba su cabeza adicional.
El campo de batalla queda impregnado con una tensión aún mayor, mientras el resto de los contendientes observan en shock y horror lo que acaba de suceder. La brutalidad de El-Amo ha dejado una marca indeleble en la feroz combatiente,
Hidra, esta desorientada ya que su cabeza de hydra no se regenera, no salen dos, a pesar de la pérdida, no se rinde. Su determinación y valentía continúan impulsándola mientras busca venganza por el daño infligido. La confrontación entre Hidra y El-Amo alcanza un nuevo nivel de ferocidad, y el destino de ambos parece más incierto que nunca.
El enfrentamiento alcanza su punto culminante, la energía en el aire es electrizante. Cada movimiento parece decidir el destino de la batalla. Hidra despliega una última muestra de fuerza, utilizando sus lenguas prensiles para envolver a El-Amo en un agarre implacable.
Sin embargo, la astucia y regeneración de El-Amo prevalecen. Con una explosión de energía, se libera de la trampa, revelando su tenacidad y determinación inquebrantable.
La batalla continúa, una danza brutal entre dos fuerzas formidables. El desenlace sigue siendo incierto, pero queda claro que el destino de ambos personajes quedará marcado por este épico enfrentamiento.
La aparición sorprendente de Ackolyt al lado de Hidra crea un giro impactante en la batalla. En un primer momento, parece que está a punto de intervenir a favor de Hidra, lo que genera confusión en el campo de batalla. Sin embargo, la sorpresa se transforma en conmoción cuando Ackolyt subyuga y captura a Hidra, revelando su traición y afiliación a El-Amo.
El-Amo, con una mirada fría y calculadora, observa la traición de Ackolyt con satisfacción. Había estado vigilando a los Pequeños Extraños a través de su doble agente durante un largo período. Ackolyt, quien había sido tratado por El-Amo como un hijo y un discípulo, había traicionado la confianza de sus compañeros héroes.
En ese momento, Ackolyt comienza a revelar los secretos y vulnerabilidades de los jóvenes héroes a El-Amo. La traición de Ackolyt amenaza con cambiar el rumbo de la batalla y poner en peligro a los Pequeños Extraños. el destino de los héroes parece más incierto que nunca.
La lealtad traicionada y la revelación de secretos oscuros añaden un nuevo giro dramático. dejando a Hidra en una posición precaria mientras teme por sobrevivir y triunfar contra las fuerzas de El-Amo...
La historia de Ackolyt fue una tragedia marcada por el abuso y la manipulación. Sus padres adoptivos, en un giro siniestro, lo rechazaron y sometieron a una tortura inimaginable, acusándolo de estar poseído por un demonio. La intervención de El-Amo en ese momento crucial marcó un punto de no retorno, llevando a Ackolyt a cometer actos atroces, incluido el asesinato de sus propios padres.
Como parte del control que ejerce El-Amo sobre Ackolyt, le coloca una máscara hechizada que el joven no puede quitarse. Esta máscara, con la apariencia de un Oni, se ha convertido en una cruel prisión para Ackolyt, una constante recordación de su oscuro pasado y de la influencia despiadada de El-Amo.
Mientras tanto, Hidra es llevada a la sede de la Secta de Lady Macbeth, sumergiéndola en un nuevo nivel de peligro. Y así conociendo que esta Villana es la orquestadora de todo.
La escena en la escuela Destiny adquirió una sombría solemnidad. El eco de pasos arrastrados resonaba en el aire, anunciando la llegada de la cabeza de hydra, aún palpitante a pesar de su separación. Los murmullos de los estudiantes, impregnados de miedo y asco, llenaban el patio, mientras el cuello se retorcía semejante a una serpiente herida, buscando a su presa.
Maul, ajeno a la grotesca escena, se encontraba de espaldas, absorto en una conversación con Apolo, quien repentinamente se percató del tumulto. Al alzar la mirada por encima del hombro de Maul, la incredulidad se apoderó de él. Lo que vio parecía un macabro sueño hecho realidad.
Maul, alertado por la reacción de Apolo, giró en un instante para encontrarse con la visión dantesca que se presentaba ante él. El temor se apoderó de sus facciones, y sin vacilar, se lanzó hacia el miembro amputado, recogiéndolo en sus brazos. Los gestos de repulsión de sus compañeros de clase se convirtieron en un fondo difuso mientras él se encaminaba hacia el laboratorio de ciencias místicas, su rostro enmarcado por una determinación nacida de la urgencia.
En el interior del laboratorio, la atmósfera se cargaba con una tensión palpable. La directora Morgana impartía una clase de conjuración, pero su mirada se posó en el umbral de la puerta, interrumpida por la llegada de Maul y Apolo, quienes portaban el siniestro trofeo. Gato, presente en la sala, observaba en silencio, sus ojos felinos reflejando una mezcla de sorpresa y comprensión ante la gravedad de la situación.
El grito mental de Gato resonó como un eco siniestro en las mentes de Plata Infernal, Azael y Wonder-Guy. No hubo necesidad de palabras; la urgencia era palpable. Rápidamente, convocaron a todos los miembros del grupo y a sus aliados, incluyendo a los Pequeños Extraños y a los alumnos de la clase avanzada.
En especial, estos últimos habían sido sacudidos por los recientes acontecimientos. La oscura sombra de los asesinatos de los 13 alumnos dos noches atrás aún se cernía sobre ellos. Sin embargo, la adversidad los había unido de una manera que nadie podría haber previsto. Ahora, se hacían llamar con orgullo los "Nuevos Destiny Men", un nombre que reflejaba su resolución y determinación.
Mientras Maul sostiene el cuello de Hidra en el laboratorio de ciencias místicas, Gato, Apolo y la directora Morgana observan con asombro. La escena es surrealista, pero están conscientes de la urgencia de la situación. Morgana rápidamente comienza a buscar en los libros de hechicería para encontrar una forma de ayudar a Hidra.
Mientras dice: Muy bien chicos y chicas hoy tendremos una clase avanzada de hechicería de adivinación y rastreo.
Gato, con su agilidad felina, se mueve con gracia alrededor del laboratorio, buscando ingredientes y herramientas que puedan ser útiles. Apolo, ayuda a Gato para el ritual que Morgana está a punto de realizar.
Morgana, una hechicera de gran renombre, comienza a recitar antiguos conjuros y a trazar complicados símbolos en el suelo. La energía mágica en la habitación se intensifica a medida que el ritual avanza. Todos están concentrados en el proceso, sabiendo que el tiempo apremia.
La predicadora Lady Macbeth, en público, se erigía como la voz estridente de la intolerancia, propagando mensajes venenosos contra los Naamáns. Pero sus verdaderas intenciones, envueltas en sombras, apuntaban hacia el equipo de héroes, con el designio de arrebatarles la vida.
Tras bambalinas, un sacerdote de nombre Valakian, emanaba sus instrucciones desde un futuro distante, 2040, guiando los pasos de Lady Macbeth. Su objetivo era claro y despiadado: el aniquilamiento de Maul, Gato, Ackolyt e Hidra. Valakian, un titiritero en las sombras del tiempo, manipulaba los hilos de una trama que prometía un reinado de oscuridad para su secta.
El Hermano Yosef, fiel acólito de Lady Macbeth y su amante, se hallaba en una encrucijada moral. La brutalidad y crueldad que observaba a su alrededor socavaban la fe que había depositado en su líder. Su amor por Lady Macbeth era tanto su salvación como su perdición, y el dilema lo corroía. Las dudas sobre los designios de Valakian resonaban en su mente, pero aún así, seguía arrodillado a los pies de Lady Macbeth, reverenciándola como si fuera una divinidad.
A lo lejos, en la penumbra, El-Amo acechaba con sus sombríos propósitos. Su conexión con Valakian y su interés particular en Hidra añadían capas de misterio a su enigmática figura. Era una presencia ominosa, una amenaza latente que los héroes sabían que debían enfrentar en algún momento.
Morgana Frente a un caldero con la ayuda invaluable de su Sobrino Gato y de Lady Fire una de sus mejores alumnas en conjuración, le pide a Maul que meta la cabeza de hydra en el caldero, Maul triste se despide del miembro amputado diciéndole, encontraremos a tu Mama.
El caldero empezó a vibrar con una energía intensa, y Morgana cerró sus ojos, sumergiéndose en la profundidad de su poder. Sus palabras resonaron en la sala, tejiendo el hechizo de adivinación que revelaría la verdad oculta:
"En el manto del tiempo y en la sombra del destino,
Revela la verdad que yace en lo escondido.
Con ojos de magia, con corazón de saber,
Desentraño el velo, que el pasado pueda ver.
Dime, oh viento del tiempo, susurros del ayer,
¿Qué hilos oscuros nos quieren envolver?
Lady Macbeth, con su manto de maldad,
En nombre de Valakian, siembra caos y ansiedad.
Desde el futuro, sus instrucciones llegan,
Tejiendo un destino que el mal propugna.
Valakian, en sombras, desde su morada,
Manipula los hilos de esta trama malvada.
. el humo del caldero aumenta y toma forma y habla , dice; El camino de Lady Macbeth, marcado por su traición,
A los Pequeños Extraños, busca llevar a perdición.
En su culto oscuro, en su siniestra obsesión,
Yace la clave de esta oscura aflicción. Con este hechizo, la verdad se ha mostrado,
La maraña de engaños y secretos revelado.
Ahora, con certeza, podéis actuar, Para detener el mal y su avance aniquilar."
La visión se desplegó ante Morgana, revelando los hilos entrelazados de la conspiración. Todo apuntaba a Lady Macbeth y sus oscuros designios bajo la influencia de Valakian, un sacerdote que manipulaba los designios desde un futuro lejano. La misión de los héroes se volvía más clara que nunca: detener a Lady Macbeth y desentrañar los oscuros planes que amenazaban con sumir al mundo en la oscuridad.
El susurro del destino guiaba los pasos de los Pequeños Extraños y los Nuevos Destiny Men en su misión contra Lady Macbeth y su oscuro culto. Morgana, con sabiduría, advirtió que debían proceder con cautela, como si el velo de la realidad aún no se hubiera rasgado por los horrores que acechaban. Los 13 asesinatos y la desaparición de Hidra debían ser velados como si fueran meros fragmentos de una pesadilla.
La sala resonó en un silencio cargado de gravedad al escuchar las palabras de Morgana. Su mirada firme y penetrante se posó en cada uno de los presentes, transmitiendo la urgencia y seriedad del momento.
"Debemos actuar con normalidad, como si Hidra no hubiera desaparecido. Como si los 13 asesinatos no hubieran dejado su huella", pronunció Morgana con voz calmada pero llena de determinación. "Somos la carnada que necesitamos para llegar a Lady Macbeth y descubrir la verdad detrás de sus maquinaciones. El enemigo vendrá por nosotros, pero debemos estar dispuestos a sacrificar nuestra libertad temporalmente por el bien del plan".
Las miradas de los héroes se encontraron en un gesto de complicidad y valentía. Sabían que estaban a punto de adentrarse en la boca del lobo, pero confiaban en la sabiduría de Morgana y en la fuerza de su unión. Cada uno asintió, aceptando el desafío con determinación.
El aire se llenó de una tensión palpable mientras se preparaban para la peligrosa misión que se avecinaba.
En la guarida de los villanos, Ackolyt, en su silenciosa reflexión, se preguntaba cómo era posible sentir el grito mental de Gato desde tan lejos. La conexión que los unía, aunque misteriosa, era innegable. Sin embargo, Ackolyt optó por mantener ese secreto enterrado en su interior. No era un detalle que compartiría con El-Amo, pues la sombra de la desconfianza se cernía sobre el mismo.
Los Nuevos Destiny Men y los Pequeños extraños La decisión de actuar como señuelos, como piezas sacrificables en el juego que se avecinaba, era una apuesta arriesgada. Pero sabían que era la única manera de penetrar las defensas de Lady Macbeth y exponer la verdad oculta tras su fachada de predicciones macabras. Era una danza peligrosa en la que se adentraban, confiando en la astucia de Morgana y en la determinación de su equipo para prevalecer en la oscuridad que se avecinaba.
Mientras, ajena a lo que pasaba en la escuela Destiny. En el oscuro confinamiento de su cautiverio, Hidra, con sus agudos sentidos, se convirtió en un espía inadvertido. Cada susurro, cada sombra de conspiración, no escapaba a su escrutinio. Poco a poco, fue tejiendo un sombrío tapiz de información sobre los planes de El-Amo y su conexión con la enigmática Lady Macbeth. Las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar, revelando la verdad ominosa: Valakian manipulaba a El-Amo como una marioneta en su maquiavélica conspiración para controlar a los Pequeños Extraños y moldear su destino.
La certeza de que su vida estaba en peligro se cernía sobre Hidra. Valakian consideraba su muerte como un acontecimiento crucial para garantizar su dominio en el futuro. Además, la figura de El-Amo proyectaba sombras aún más ominosas. La frustración del mercenario nigromante era palpable, pues Hidra demostraba una resistencia inusual a gran parte de sus poderes. Esta resistencia avivaba la ira de El-Amo, quien, en un intento por doblegarla, planeaba imponerle una máscara similar a la que había forzado a Ackolyt, con la esperanza de convertirla en otra de sus siniestras marionetas.
Mientras Hidra enfrentaba su oscuro destino en silencio, el reloj de su liberación yace en manos de los Pequeños Extraños y los Nuevos Destiny Men, quienes, ajenos a los tormentos de su compañera, se preparaban para adentrarse en la guarida de la malevolencia, sin saber que cada paso que daban les acercaba al epicentro de una trama que cambiaría sus vidas para siempre.
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