martes, 12 de septiembre de 2023

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 Ultra se dirigió a Chang-he con una mirada inquisitiva. "¿Y afirmas que son una raza de guerreros orgullosos?" preguntó.

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Chang-he asintió. "Así es".

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El rostro de Ultra se iluminó con una chispa de inspiración. "Tengo un plan."

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(Recordatorio: hace tiempo atrás, Ahura llegó a un convenio mundial para eliminar las armas de destrucción masiva y mejorar la ecología y el bienestar de los ecosistemas del planeta tierra. Ahura es también el protector de Zaphiro).

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Mientras tanto, en un lugar distinto y en una situación paralela, pero a esa misma hora, 12:20 a. m., un vigilante adolescente llamado Zaphiro investigaba unos laboratorios de vigilancia espacial en el Real Instituto y Observatorio de la Armada en San Fernando, Cádiz. Para su sorpresa, descubrió que estaban siendo saboteados por sus propios trabajadores. Zaphiro intervino, exigiendo explicaciones, pero aquellas personas parecían estar bajo algún tipo de control y poseían una fuerza descomunal, lo que desencadenó una feroz batalla.

Ahura, al percatarse de la situación, acudió en ayuda de Zaphiro. Aunque era un semidios, los oponentes eran formidables incluso para él. En un momento crítico, una explosión terrible sacudió el Observatorio, causando bajas entre civiles y militares. Los atacantes desaparecieron en medio del caos. Ahura recobró el conocimiento entre los escombros, vislumbrando a Zaphiro a pocos metros de él. El joven estaba gravemente herido, con los brazos y una pierna ausentes.

Zaphiro, compuesto de un material conocido como Zafiro-Orgánico, comenzó a regenerarse en cuestión de segundos. Pronto, abrió los ojos, recobrando la conciencia.

De vuelta con los jóvenes héroes, no sin ciertas dificultades, lograron establecer una comunicación con los Kronth. Les propusieron un trato: un combate justo, uno a uno, donde los vencedores se quedarían con Chang-he. Los Kronth, como era de esperar, también establecieron sus condiciones: no lucharían contra hembras y, en caso de ganar, colonizarían la tierra. Sin embargo, si los jóvenes héroes triunfaban, los Kronth abandonarían este sistema solar para siempre, dejando a Chang-He atrás y sin reiniciar la guerra con los Endrinianos.


El pacto se cerró con la firma en sangre de los campeones que participarían en el combate. Antes de que comenzara el torneo, Ultra, Poción y la propia Chang-he expusieron de manera breve pero contundente lo machista y primitivo que era subestimar la capacidad de una mujer para derrotar a un Kronth. En ese momento, Ultra aprovechó para hablar con Gato. Notó que estaba mucho más silencioso de lo habitual y le preguntó si estaba nervioso por el combate. Gato respondió que en realidad no le preocupaba el combate, sino una extraña sensación que lo invadía. Petra, que asistiría como espectadora, escuchó la conversación y se acercó a ellos para preguntar qué era lo que sentía.


"Creo que mis padres deberían haber regresado ya de Ävalon, y también hay otra cosa bastante rara", explicó Gato. "Cuando combatimos en la sala del trono, al mirar hacia los espejos, no podía ver mi reflejo. Había algo, alguien muy parecido a mí, casi exacto, pero no era yo. Tal vez la adrenalina del momento me hizo alucinar..."


Tan solo seis horas después de pactar el acuerdo, Apolo, Spur y Gato se encontraron frente a tres enormes humanoides bestiales y alienígenas.


"Apollo, creo que tiene cara de hambre", balbuceó Apolo.


Spur respondió, "Como yo, que no he merendado".


Los Kronth vivían en un planeta árido y prácticamente inhóspito, bajo condiciones extremadamente duras que los fortalecían desde su nacimiento. Su atmósfera era más densa que la de la Tierra y su clima experimentaba cambios de temperatura muy drásticos, con temperaturas de aproximadamente 50 grados en verano y -25 grados en invierno. Por lo tanto, en la Tierra, los Kronth ganaban fuerza, resistencia, agilidad y velocidad.


A pesar de su apariencia alienígena, los Kronth parecían notoriamente humanos, con una estatura media de 1.80 metros, sin pelo, con cuatro brazos y tres dedos en cada mano. Poseían grandes orejas puntiagudas y su piel variaba de tonos rosados a morenos con matices dorados en ambos casos. Todos tenían los ojos similares a los de una gacela.


El combate se llevaría a cabo dentro de los límites del campo de fútbol del polideportivo de Denia. Ultra erigió una barrera entre los seis luchadores, tres de cada bando. Al retirar la barrera, daría comienzo el combate. Serían necesarios dos K.O. para que el equipo rival saliera victorioso.

Antes de que el combate comenzará, Plata Infernal hizo su entrada en la escena. Poción la interpeló, preguntándole qué hacía allí.


Plata respondió a Poción, "No me ha costado mucho seguir vuestra firma mental. Bloqueé psíquicamente mi rastreo y mi máscara telepática cubre toda el área. En la escuela se han dado cuenta de que no estáis."


Poción, agradecida, respondió, "Nos estás cubriendo, nos estás ayudando."


Petra intervino y elogió a Plata, "Bien hecho."


Ultra retiró la cúpula y el combate dio inicio. Los tres jóvenes se enfrentaron a tres auténticas bestias de batalla. Spur demostró una habilidad notable en la lucha, manteniéndose a la altura de su rival. Apolo, por otro lado, encontró algunas dificultades, mientras que Gato se dedicó a esquivar los golpes con acrobacias y artimañas de escapismo.


La batalla se intensificó y Gato se vio superado. Lo más cerca que había estado de una pelea de ese calibre eran los entrenamientos con Petra. No podía evitar notar que Apolo no se rendía a pesar de los golpes recibidos, plantando cara a su contrincante.


Las chicas, observando desde la distancia, alentaban con fuerza. Sabían que, si perdían, no solo perderían a Chang-he, sino que esos alienígenas invadirían la Tierra. Gato vio cómo Apolo era derribado y quedaba literalmente sepultado bajo el gran Kronth.


La tensión aumentaba para Gato, quien no había conseguido asestar un solo golpe a su rival. Se sentía como si nunca fuera suficiente, como si fuera un cobarde, y que desafiar a los alienígenas había sido un error. Abatido por el estrés, las imágenes en su mente se sucedían rápidamente: Ävalon, los bullies del colegio, el campamento, y las veces que su padre le había reprochado por no saber usar sus poderes.


Entonces, vio cómo Spur recibía un golpe tan fuerte que caía al suelo y no se movía. El Kronth se dirigía hacia Chang-he, pero de repente, Gato estalló en una onda expansiva de electricidad y fuego condensado, derribando a los rivales. Apolo se libró de su atacante y le lanzó un rayo ofensivo a su rival mientras este intentaba reincorporarse ala batalla. Gato saltó sobre el Kronth que había herido a Spur, y agarrándole el cuello, pronunció unas palabras: "Medusa, domine meus, benedicat mihi anima tua..." El Kronth quedó convertido en piedra.


Gato se abalanzó sobre el tercer y último rival, pero estaba fuera de sí, totalmente irracional. Extendió sus uñas e infligió terribles arañazos al alienígena. Plata intentó entrar en su mente.


"Es inútil", exclamó Plata, "mi telepatía no le afecta, está en un estado Berserker. ¡Hay que detenerlo!"


Gato estaba a punto de matar al Kronth, y las chicas se lanzaron hacia él para detenerlo. Lo agarraron, y Ultra lo atrapó en un campo de Fuerza. Gato miró a su alrededor y vio la escena. El Kronth yacía inconsciente y todo a su alrededor estaba completamente destruido. Se detuvo y comenzó a llorar.


"No... Esto no he podido hacerlo yo..." murmuró entre sollozos.

Desde la nave Kronth, el capitán no ocultaba su descontento ante el resultado del combate y dio la orden de abrir fuego para eliminar a todos los presentes, incluyendo a sus propios subordinados a quienes consideraba perdedores. La nave Kronth preparó sus armas, pero en un giro inesperado de los acontecimientos, se encontró con una formidable oposición. Una formación masiva apareció, un ejército de seres conocidos como los Galaktik Melekler, quienes actuaban como una policía interestelar.


Los Galaktik Melekler habían estado persiguiendo a los Kronth durante un tiempo debido a sus numerosas violaciones de leyes interestelares. Con determinación y autoridad, apresaron a los Kronth y los pusieron bajo custodia policial. El líder de este grupo espacial, acompañado por los jóvenes héroes, se dirigieron a la escuela para informar a los profesores sobre los eventos recientes.


Antes de despedirse de la escuela, Petra se dirigió al capitán de la Policía Espacial y anunció que los jóvenes héroes recibirían un castigo por su acto de desobediencia. Plata no estaba de acuerdo, argumentando que Petra los había acompañado al combate. En ese momento, Morgana miró a Petra de manera desafiante.


El líder de la Policía Espacial respondió a Petra con sabiduría: "Son niños valientes. En lugar de castigarlos, deberíamos animarlos". Sus palabras resonaron en el aire, reconociendo la valentía y el espíritu de los jóvenes héroes.


...apenas terminada estas frases,

En un abrir y cerrar de ojos, un portal dimensional se materializó, llevando consigo una oleada de energía y confusión. Los Galaktik Melekler, armados y alerta, se prepararon para lo desconocido. De las profundidades del portal emergieron figuras conocidas: Jade, Génesis, el padre de Gato, Sirius, y los demás compañeros que se habían quedado en Ävalon, dedicados a la labor de reconstrucción tras las atrocidades perpetradas por el fallecido Notzuchitokage.


"¿Qué está pasando aquí?" exclamó Sirius, desconcertado y visiblemente preocupado por el caótico panorama que se le presentaba.


Plata, con determinación, se ofreció a aclarar la situación. Utilizando sus habilidades telepáticas, compartió mentalmente todo lo sucedido en la Escuela con el recién llegado grupo de Sirius.


El tono de Sirius se volvió severo cuando se encaminó hacia Gato. "¿Esta es la educación que te he brindado? Primero, en lugar de contactarnos cuando, por error, fuiste enviado a Ävalon, te lanzas a jugar a los héroes, poniendo en riesgo tu vida y la de tu amiga Ultra. Hemos perdido vidas debido a tus imprudencias. Y lo que me encuentro al llegar a casa es que prácticamente has desencadenado un conflicto intergaláctico. Y te has atrevido a utilizar los conjuros de Medusa, prohibidos por la comunidad de hechiceros desde hace más de mil años."


El reproche de Sirius se materializó en una abofeteada que resonó en el aire. Génesis intervino con vehemencia, defendiendo a Gato. La tensión creció, desembocando en una discusión acalorada entre Lady Fire, una estudiante de último grado en la Escuela Destiny, y Sirius.


Maul, el compañero de escuela de Gato, se acercó a él y, en un destello los teletransporto a ambos la habitación de Maul.


Mientras tanto, Génesis se aproximó a Morgana y le preguntó si Gato había utilizado correctamente los hechizos de Medusa. Morgana asintió, y en un susurro, Génesis expresó su orgullo por su hijo. Morgana respondió con una sonrisa de complicidad.


En la habitación de Maul, Gato sintió el deseo de expresar su agradecimiento por haberlo sacado de esa situación. Sin embargo, un estruendo atronador sacudió la ciudad, interrumpiendo el momento de tranquilidad.

Y en ese Momento Un estruendo azota la Ciudad.


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CONTINUARA. … 

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