domingo, 8 de septiembre de 2024

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 El Tiempo Loco

El futuro siempre se desliza como una sombra inalcanzable, pero para Marisa Callasantos Vacado, anciana judía del siglo 32, era una condena interminable. En su tiempo, había sobrevivido a las crueles vicisitudes del destino gracias a su poder inmortal robado muchas décadas atrás a FireBird. Este poder, casi divino en su magnitud, le otorgaba habilidades formidables, desde la manipulación de energía hasta la capacidad de viajar a través del tiempo...

Durante décadas, Marisa había aprendido a utilizar las habilidades del poder de FireBird con maestría, pero su camino no siempre fue recto ni noble. Sus intenciones, cargadas de ambigüedad moral, giraban en torno a un plan monumental, uno que, según ella, era la única forma de redimir una historia que nunca debió haber ocurrido.

Doctora Espectra, como se hacía llamar Marisa, tomó una decisión desesperada: retroceder en el tiempo para eliminar a Adolf Hitler antes de que iniciara la Segunda Guerra Mundial. Para ella, este conflicto representaba el punto culminante del sufrimiento humano, un evento que arrastró a su gente a años de dolor inimaginable. Su objetivo era claro y simple: asesinar al Führer y así borrar el origen de una catástrofe global. Armada con el poder de FireBird y sus esferas teletransportadoras, que le permitían moverse a cualquier punto de la historia, se lanzó a esta misión con la seguridad de quien está convencido de la rectitud de su causa. No sabía, sin embargo, que su desesperada intervención traería consigo consecuencias desastrosas.

A la década de 1940, un periodo marcado por la turbulencia y el conflicto, Espectra arribó con un propósito mortal. Su plan era aproximarse a Hitler y eliminarlo antes de que consolidara su influencia. Pero la historia, siempre caprichosa y cruel, tenía otros planes. El Führer, con su astucia y falta de escrúpulos, logró dominar a Espectra antes de que pudiera llevar a cabo su misión. En el caos que siguió, el teléfono móvil del siglo 32, que la Doctora Espectra había traído como un dispositivo aparentemente inocente, cayó en las manos del dictador.

Este teléfono no era un simple aparato de comunicación; era un artefacto de tecnología avanzada, capaz de revolucionar cualquier época. En manos de Hitler, significaba una amenaza inminente para el equilibrio temporal. La alteración temporal suprimió temporalmente los poderes de Espectra, dejándola vulnerable. El Führer aprovechó la oportunidad para apropiarse de la tecnología del futuro, transformando su ejército con maquinaria y armas futuristas que los aliados de la Segunda Guerra Mundial ni siquiera podían haber imaginado en sus peores pesadillas.

En su última agonía, mientras la sombra de su derrota se cernía sobre ella, Espectra envió fragmentos de su mente y de sus habilidades a su yo del pasado, a Marisa Callasantos Vacado de 1940. Esta fusión mental, aunque incompleta, permitió que parte de su esencia sobreviviera en una época donde su presencia ya estaba condenada. La tecnología del teléfono, combinada con la nueva dirección estratégica de Hitler, alteró radicalmente el curso de la guerra. Los nazis, ahora armados con el poder del futuro, comenzaron a ganar cada batalla crucial, reescribiendo la historia a su favor y sumergiendo al mundo en un oscuro abismo de dominio y destrucción.

Así, lo que comenzó como un intento desesperado por corregir un pasado doloroso se convirtió en el catalizador de una nueva era de oscuridad, donde el futuro, manipulado y corrompido, se arrastró hacia un destino aún más sombrío.

Un Mundo Alterado

La intervención de la Doctora Espectra desató una cadena de eventos que transformó la realidad en formas inimaginables. Décadas después, en el presente de 1999, Los Nuevos Destiny-Men regresaron de una misión en Marsella solo para enfrentarse a una realidad que era radicalmente diferente de la que conocían. El mundo había sido reescrito bajo la sombría sombra de una victoria nazi. La Segunda Guerra Mundial, que en su línea temporal original había sido ganada por los Aliados, ahora era una victoria de los nazis, y su régimen totalitario dominaba sin piedad.

Las ciudades del mundo estaban marcadas por la insignia del Tercer Reich. La bandera con la esvástica ondeaba sobre cada rincón del hemisferio norte, por encima de la línea del ecuador, y la dictadura nazi había implantado su voluntad con una eficacia brutal. Los líderes mundiales habían caído, los países libres habían sido sometidos, y la resistencia, si es que alguna vez había existido, era apenas un eco distante. La tecnología avanzada que una vez había sido la curiosidad de un futuro distante ahora se utilizaba para cimentar un imperio tiránico.

El Capitán Babascal, el imponente líder del nuevo orden mundial, había consolidado su dominio utilizando la tecnología del futuro proporcionada por la Doctora Espectra. Esta tecnología, que una vez prometió esperanza, ahora era el pilar del control totalitario. Más aún, Babascal había dotado a sus soldados con habilidades sobrenaturales, un legado de los Naamáns, una raza de seres poderosos que habían sido sometidos y cuyas habilidades ahora alimentaban el ejército nazi. Ya que Espectra podía robar los poderes Naamán y transferirlos a cualquier otro ser, ahora a los Nazis. 

 La Doctora Espectra, al haber traicionado sus principios originales, se había convertido en una figura clave en la estructura de poder nazi, y su influencia se había afianzado en la Alemania de 1940, extendiendo sus tentáculos hasta la actualidad.

En este paisaje distópico de 1999, solo unos pocos miembros de Los Nuevos Destiny-Men permanecieron inmunes al cambio temporal. Samantha, la decidida luchadora amazónica Atlantiana, Enora Sabbath, con su sabiduría ancestral y poder Vampírico, Marco (Titanux 0.1), con el poder del dios Marte Mitológico, cuyas habilidades eran inigualables, sus habilidades originales se alteraron en esta línea temporal, E Iconologyst, el vigilante de las irregularidades en la realidad. Estos héroes, desconcertados pero resueltos, entendieron de inmediato la magnitud de la catástrofe. El mundo, tal como lo conocían, estaba en ruinas, y la única forma de restaurar el equilibrio era enfrentar el error fundamental.

Con el tiempo y el destino en juego, los héroes comprendieron que su única opción era viajar de regreso a la Segunda Guerra Mundial. Su objetivo era claro: detener a la Doctora Espectra antes de que pudiera cumplir su fatídico plan, restaurar la línea temporal original y revertir el sombrío orden establecido por el Tercer Reich. El viaje al pasado se convertiría en su última esperanza, enfrentando desafíos imposibles y una realidad alterada que desafiaba todas las leyes conocidas del tiempo y el espacio.

Cada uno de ellos estaba dispuesto a arriesgarlo todo, sabiendo que la batalla que se avecinaba no solo era por su propio futuro, sino por la salvación del mundo entero. La misión era audaz y peligrosa, pero para Los Nuevos Destiny-Men, no había otra opción. 

En la distorsionada realidad creada por el fallido intento de la Doctora Espectra, Yrihan vivía una existencia sombría, atrapado en las garras de las Fuerzas del Sur. Esta alianza Islamo-Latino-Asiática, que había surgido en un mundo donde los nazis no habían logrado imponerse, se había convertido en una entidad opresora en su propia derecha. Aunque Yrihan había logrado evitar caer en las garras del régimen nazi, su vida no era menos sombría. La cruel paradoja era que, en este mundo alterado, la libertad prometida por una coalición contra los nazis se había transformado en un nuevo tipo de tiranía.

Prisionero en un campo de concentración donde las condiciones de vida y salud eran deplorables, Yrihan había sido sometido a un tormento constante. Sus captores sabían de su capacidad para la Ciber-Magia, la habilidad que le permitía manipular las energías tecnológicas y místicas con un toque de su mano. Utilizaba sus poderes no solo para mantener una chispa de esperanza en su corazón, sino también para proporcionar a sus opresores elementos de protección contra cualquier amenaza nazi. Aunque su situación era desesperada, Yrihan seguía resistiendo con la esperanza de que, algún día, llegaría una salvación.

La misión de rescate, dirigida por Samantha y Titanux 0.1, no resultó ser un desafío insuperable. La habilidad de Samantha en el aire y la fuerza implacable de Titanux hicieron que el operativo de extracción fuera relativamente rápido y efectivo. No obstante, el rescate dejó una marca profunda en ambos héroes. Yrihan, debilitado por el tiempo en prisión y el uso excesivo de su magia, se encontraba en un estado crítico. Sus fuerzas estaban a punto de agotarse y su salud era un reflejo de los años de sufrimiento y privación.

Cuando los héroes llegaron a su destino final, el momento se tornó sombrío. Yrihan, con el último aliento que le quedaba, usó su Ciber-Magia para llevar a los cuatro miembros no alterados de Los Nuevos Destiny-Men de vuelta al pasado. Este hechizo de tecnomagia, aunque impresionante en su alcance, le costó la vida. Yrihan, consciente de que su sacrificio era necesario para restaurar la línea temporal, entregó su última gota de energía con una serenidad que contrastaba con el caos de su entorno.

El ritual final fue una escena cargada de desesperanza y determinación. Los fragmentos de energía se entrelazaron con las memorias de los héroes, y el hechizo se desplegó con una intensidad que desafió las leyes de la realidad. La transferencia de los cuatro héroes al pasado fue un acto de sacrificio que marcó el final de Yrihan. Mientras la energía del hechizo se disipaba, el cuerpo de Yrihan yacía inmóvil, un testimonio silencioso de su valentía y del precio de su heroísmo.

Los Nuevos Destiny-Men, ahora con una comprensión más aguda del costo de sus acciones, se prepararon para su misión final. La restauración de la línea temporal se había convertido en una urgencia aún mayor, y el sacrificio de Yrihan se convirtió en un faro de esperanza y determinación. El tiempo estaba en su contra, pero el legado de Yrihan viviría en cada paso que dieran para salvar su realidad.

Al llegar a la década de 1940, encontraron un escenario bélico mucho más brutal de lo que los libros de historia habían descrito. La realidad distorsionada por el fallido intento de la Doctora Espectra había transformado el conflicto en un enfrentamiento de dimensiones apocalípticas.

Las fuerzas nazis, ahora armadas con tecnología futurista, habían redefinido las reglas del combate. Tanques con blindaje casi impenetrable, aviones de combate con capacidades sobrehumanas y armas capaces de desintegrar a un hombre en cuestión de segundos dominaban los campos de batalla. Cada rincón del mundo parecía estar bajo la opaca sombra del Tercer Reich, y los héroes se enfrentaban a desafíos sin precedentes.

Samantha, con su determinación inquebrantable, se infiltró en los Panteras Negras, un escuadrón de pilotos afroamericanos que luchaban con valentía en el cielo europeo. En medio de batallas aéreas desesperadas contra cazas y bombarderos nazis, cuya tecnología avanzada dejaba obsoletas las estrategias aliadas, Samantha aprovechó sus habilidades únicas para equilibrar la balanza. El estruendo de las explosiones y el fuego cruzado en los cielos eran un recordatorio constante de la desesperada lucha por la supervivencia.

Enora Sabbath, por su parte, se sumergió en el frente terrestre, donde la guerra se libraba en las trincheras de barro y sangre. Su presencia en el campo de batalla fue una mezcla de esperanza y desolación. La maquinaria de guerra nazi, alimentada por la tecnología avanzada que la Doctora Espectra había introducido, era imponente y letal. Las batallas eran maratonianas, cada una más cruel y agotadora que la anterior. Enora, aunque poseía habilidades que podrían haber inclinado la balanza a favor de los aliados, sabía que debía utilizarlas con extrema cautela. Cualquier uso imprudente podría desencadenar una alteración irreversible en la línea temporal, empeorando aún más la realidad ya distorsionada.

Mientras tanto, en la línea temporal alterada, Gato no participaba directamente en el viaje al pasado. En esta realidad alternativa, se había convertido en el líder de la resistencia contra el régimen nazi en el presente de 1999. Desde las sombras, Gato orquestaba ataques y sabotajes a las instalaciones clave del régimen, guiado por el dolor de haber perdido a sus padres a manos de la maquinaria nazi. Su lucha era un duelo personal y colectivo, una venganza personal alimentada por una esperanza de redención. Sin los poderes mágicos ni los Cristales Fénix que una vez lo habían definido, Gato se enfrentaba al mundo con la determinación de un líder que no se rinde, sabiendo que cada acción podía ser una chispa en la oscuridad.

Los generales de la resistencia, sus manos derechas, eran un grupo diverso y altamente capacitado: Lady Fire, cuya furia ardiente inspiraba tanto temor como esperanza; Yago, con su astucia estratégica; Ultra, una guerrero cuya fuerza era casi mítica; Medusa, con su mirada letal; Shakara, con su electroquinesis; Rosa, con su habilidad para manipular la Cristalomorfosis; y Apolo, cuya precisión en el combate era insuperable.

Azael, en esta línea temporal, era el asesino de la familia de Gato y Ackolyt, y su papel en el régimen nazi era el de un despiadado ejecutor. La relación entre Gato y Ackolyt, hermanos gemelos en la realidad normal, ahora se había deteriorado en esta realidad. La conexión que una vez los unió ahora era un campo de fricción y resentimiento, exacerbado por las tragedias personales y las decisiones que los habían llevado por caminos opuestos.

Cada uno de Los Extraños enfrentaba su propio papel en este complejo tapiz de guerra y resistencia. Enfrentando a sus propios demonios, tanto internos como externos, sabían que el éxito de su misión no solo significaba salvar a su propia realidad, sino restaurar el orden perdido y devolver el futuro a una senda más esperanzadora. El tiempo estaba en su contra, y la batalla por la línea temporal original estaba a punto de comenzar en la vorágine de un conflicto global sin precedentes. Esperando que llegaran instrucciones desde el pasado por parte de Iconologyst. 

En el presente alterado, Doctora Espectra, quien había ascendido a la cima del poder nazi, estaba atrapada en una espiral de desesperación y culpa. Había sido transformada en la líder del régimen totalitario que una vez trató de erradicar. El peso de su traición y el mal que había contribuido a propagar la torturaban día tras día. Aunque el régimen nazi había ganado el poder gracias a sus acciones, el daño a su propia alma era irreparable. Espectra estaba consumida por la culpa, su mente atormentada por las visiones de su pasado y los gritos de un futuro que ella misma había torcido.

Mientras Los Extraños se enfrentaban a la monumental tarea de desmantelar la tecnología avanzada que los nazis habían adquirido del futuro, el Capitán Babascal continuaba sus siniestras maquinaciones. Su traición hacia Espectra, la figura fundamental en el ascenso del régimen, había alcanzado niveles de crueldad que superaban incluso sus actos más oscuros. Con la tecnología del futuro a su disposición, y la influencia de Espectra como líder, Babascal estaba decidido a consolidar el poder nazi para siempre.

A medida que la guerra entre Los Extraños y el régimen nazi se intensificaba, Babascal empezó a usar a Doctora Espectra para extraer poderes de los Naamáns, una raza de seres sobrenaturales que una vez habían sido invencibles. Estos poderes, antes reservados para los seres más formidables del universo, eran transferidos a los soldados nazis, haciéndolos aún más temibles y devastadores. Babascal sabía que estos poderes, combinados con la tecnología avanzada, le permitirían asegurar una victoria eterna.

Sin embargo, la esencia de Doctora Espectra no era completamente malvada. Aunque sus decisiones la habían llevado a un abismo de corrupción, aún había en ella una chispa de humanidad. Manipulada por Babascal, su culpa y arrepentimiento la consumían cada día más. La presión psicológica de su traición, el peso del dolor que había causado y su incapacidad para enmendar sus errores la llevaron a un punto de desesperación extrema. En un momento de claridad desgarradora, intentó acabar con su vida, un último intento por escapar del tormento que la atormentaba. Sin embargo, su suicidio fue frustrado por Iconologyst, quien vio en su desesperación una oportunidad para redimirla.

Mientras Espectra se recuperaba de su intento de suicidio, el conflicto en torno a su poder alcanzaba nuevas alturas. Capitán Babascal, consciente de que la Doctora Espectra podría ser la clave para deshacer su dominio, no estaba dispuesto a permitir que su poder se desmoronara. Aprovechando la lealtad ciega de sus seguidores más fanáticos, Babascal orquestó un plan despiadado. Mandó a su secuaz más brutal, Spur, a asesinar a Espectra para evitar que su poder pudiera revertir la línea temporal.

La traición de Babascal se materializó de manera brutal y despiadada. Ackolyt, aunque aún parte del régimen nazi, había comenzado a cuestionar la naturaleza vil de sus superiores. Cuando el momento de ejecutar la orden llegó, Ackolyt, paralizado por la disonancia moral y el peso de su propia conciencia, se negó a cumplir con la sentencia. Fue entonces cuando Spur, sin la menor vacilación, disparó contra Espectra. La brutalidad del acto dejó a Ackolyt conmocionado, intensificando su crisis de fe y confirmando su creciente convicción de que su lealtad al régimen era un error mortal.

Sin detenerse ante nada, Babascal también orquestó la balada final contra FireBird, el legítimo portador de los poderes de teletransportación que Espectra había robado. Forzó a FireBird a recuperar sus habilidades antes de acabar con su vida en un acto de sentencia adicional. La muerte de FireBird fue un movimiento calculado para asegurar que ningún poder pudiera desafiar su dominio.

El entramado de traiciones, culpas y desesperación pintaba un cuadro oscuro y sin esperanzas. El destino de los personajes, atrapados en una guerra interminable y una lucha constante contra la traición, se convertía en un reflejo de la brutalidad y el costo de sus decisiones en un mundo que se había desmoronado a causa de sus errores y ambiciones.

En el presente desolado, el mundo se encontraba al borde de la aniquilación total. Los nazis habían consolidado su dominio en el hemisferio norte, extendiendo su tiranía a cada rincón. La resistencia, aunque fragmentada y debilitada, seguía luchando contra el opresivo régimen. Gato, el líder indiscutible de la resistencia en esta línea temporal alterada, había asumido el papel de estratega en un juego de sombras y sangre. Desde los rincones más oscuros de la Europa ocupada, orquestaba ataques letales para sabotear las instalaciones de Capitán Babascal, buscando debilitar el yugo que el régimen nazi había impuesto.

Enora Sabbath y otros miembros de Los Extraños, atrapados en el pasado, pero con conciencia del futuro, se habían unido a los rebeldes en una lucha desesperada. Trabajaban codo a codo con la resistencia del presente para frenar la producción masiva de tanques y aviones mejorados que Babascal había creado utilizando la tecnología del futuro. Cada misión era una danza mortal entre la vida y la muerte, un juego de estrategia y resistencia que exigía sacrificios inhumanos. Enora, con sus habilidades y fortaleza, era una pieza clave en la lucha contra el enemigo, luchando en el terreno y buscando desmantelar la maquinaria de guerra de Babascal pieza por pieza.

Uno de los momentos más críticos se produjo cuando un convoy de Babascal, cargado con suministros y nuevos prototipos de armamento, fue emboscado por la resistencia. La operación fue una de las más arriesgadas y audaces realizadas hasta entonces. Las fuerzas rebeldes, dirigidas por Gato, atacaron con precisión quirúrgica, sembrando el caos entre las filas nazis. La emboscada logró un golpe significativo contra la producción del régimen, pero no sin costo. Azael, un comandante nazi y cómplice de Babascal, logró escapar con vida. Su huida no fue sin consecuencias: sufrió una reprimenda brutal de su superior por su incompetencia, una demostración de la implacable y despiadada estructura del poder nazi.

Mientras la resistencia lograba victorias parciales, la situación dentro del régimen nazi se volvía cada vez más volátil. Hidra, quien había mantenido una relación tensa con Ackolyt, finalmente decidió tomar una decisión crucial. La desconfianza y la traición habían corroído la lealtad de muchos dentro del régimen, e Hidra, que había sido un agente encubierto durante mucho tiempo, eligió unir fuerzas con Ackolyt y con Iconologyst. Este trío, formado por antiguos enemigos y aliados inciertos, empezó a trabajar desde dentro para desestabilizar el régimen nazi.

Hidra, Ackolyt e Iconologyst comenzaron a formar una red clandestina dentro del sistema nazi, trabajando en la sombra para desmantelar las operaciones del régimen desde sus entrañas. Su colaboración era una mezcla de necesidad y supervivencia, un equilibrio precario entre el odio, el arrepentimiento y la esperanza de redención. Esta nueva alianza, nacida de la desesperación y la traición, se convirtió en un elemento crucial para las acciones de la resistencia, dando un rayo de esperanza en un mundo sumido en la oscuridad.

El Plan de Iconologyst

Iconologyst, consciente de que la restauración de la línea temporal dependía de la capacidad de Doctora Espectra para retroceder en el tiempo, Dado a que el mismo estaba viajando atrás y adelante en el tiempo de manera voluntaria ayudando en las dos épocas. se sumergió en la planificación de una operación meticulosa y arriesgada. La traición de Babascal había sido un golpe devastador, pero para Iconologyst, la traición no era un obstáculo sino una llamada a la acción. Su determinación de usar el poder de Espectra para corregir los errores del pasado se convirtió en su obsesión. Ese poder que usaba debía ser dado por Espectra a Iconologyst en algún Momento, pero no sabia como. 

Con el apoyo de Hidra y Ackolyt, Iconologyst orquestó un infiltración audaz en una prisión de alta seguridad, donde la versión pasada de Doctora Espectra estaba recluida bajo estrictas medidas de seguridad. La prisión, un laberinto de concreto y metal, estaba custodiada por un ejército de soldados y mecanismos de seguridad de última generación, todos ellos un recordatorio del poder omnipresente del régimen nazi.

La operación comenzó con una serie de movimientos calculados. Hidra, con su habilidad para moverse sin ser detectada, desactivó las alarmas y neutralizó a los guardias. Ackolyt, cuya lealtad hacia el régimen empezaba a desmoronarse, proporcionó la información interna necesaria para penetrar las capas más profundas de seguridad. Iconologyst, por su parte, lideró el asalto final hacia la celda de Espectra.

El enfrentamiento dentro de la prisión fue brutal. A medida que avanzaban, se encontraron con una resistencia feroz que parecía multiplicarse con cada paso. Los pasillos se convirtieron en un campo de batalla, el eco de disparos y explosiones resonando en las frías paredes de la instalación. Finalmente, llegaron a la celda donde Doctora Espectra yacía en un estado lamentable, custodiada por un puñado de soldados armados.

El tiroteo que siguió fue una danza mortal. Hidra se movía con una precisión letal, mientras Ackolyt enfrentaba sus propios dilemas internos mientras disparaba sin piedad a los enemigos. Iconologyst, con su capacidad para manipular el espacio y el tiempo en los límites de su poder, luchó por llegar hasta Espectra. Pero el costo fue alto: en el caos del enfrentamiento, Espectra fue herida gravemente.

En un momento de claridad entre la agonía, Espectra hizo un último esfuerzo por redimir sus errores. Con su aliento entrecortado, reveló a Iconologyst que había fingido transferir sus poderes a Verde Mágico, y por consecuencia asesinaron a Verde Mágico, para que el no usara el poder temporal, Iconologyst le dice a Espectra que él tiene el poder, pero aun asi necesita recibirlo para cerrar el círculo, como parte de un plan de contingencia. En su último acto de desesperación y redención, la Doctora Espectra besó a Iconologyst, transfiriéndole su habilidad para viajar en el tiempo.

"Trae el teléfono contigo", susurró Espectra con la voz débil pero decidida, una última instrucción cargada de significado. Con esas palabras, esperaba que Iconologyst pudiera deshacer el desastre que había desencadenado. Con su última energía, la Doctora Espectra se desplomó, dejando a Iconologyst con una misión crucial.

Con la transferencia de poderes completa y la vida de Espectra acabada, Iconologyst y sus compañeros se encontraron ante la encrucijada de su misión. Sabían que la única forma de restaurar el equilibrio era usar el nuevo poder para retroceder en el tiempo y corregir los errores fatales que habían llevado al mundo a la ruina. El futuro del planeta y el destino de millones estaban en sus manos, y el tiempo se agotaba rápidamente.

La batalla final estaba destinada a decidir el destino de la humanidad. Con el poder del viaje en el tiempo ahora en manos de Iconologyst, él y el resto de Los Extraños se prepararon para enfrentarse a los dos peores enemigos que el mundo había conocido: Hitler y Capitán Babascal, quienes habían adquirido poderes sobrenaturales gracias a Doctora Espectra.

Iconologyst, con la habilidad de manipular el tiempo recién adquirida, llevó a la resistencia del presente a través de un salto temporal al pasado, el mismo período en que Doctora Espectra había cometido su fatídico error. Gato, como líder de la resistencia, orquestó una serie de asaltos desde el corazón del territorio nazi, saboteando fábricas e instalaciones clave para la producción de armas. Su estrategia minuciosa y su conocimiento interno del régimen le permitieron desbaratar los planes de los nazis y debilitar su infraestructura bélica. Cuyo autentico plan para Gato era solo crear un distracción de escala monumental. 

Mientras tanto, Enora Sabbath y el resto de los Nuevos Destiny-Men se enfrentaron a una batalla desesperada. Lanzándose al frente de batalla, se enfrentaron a un enemigo formidable, reforzado por los avances tecnológicos y sobrenaturales proporcionados por Espectra. Su misión era destruir las instalaciones donde se fabricaban los tanques y aviones mejorados, una tarea que resultaba esencial para restablecer el equilibrio de poder en el conflicto.

El enfrentamiento fue titánico. Las habilidades sobrehumanas de los nazis, adquiridas por la intervención de Espectra, les permitían igualar el nivel de combate de Los Extraños. Las batallas se desataron en un caos de explosiones y energía desbordante, y la realidad misma parecía estremecerse bajo el impacto de los enfrentamientos. Iconologyst, con su dominio del tiempo, logró ralentizar los movimientos de sus enemigos, permitiendo a sus compañeros avanzar con ventaja. Cada fracción de segundo contaba, y la manipulación temporal fue una herramienta decisiva para nivelar la balanza.

Finalmente, Iconologyst ejecutó el plan que había estado perfeccionando desde que recibió el poder del viaje en el tiempo. Viajó al instante crítico cuando Doctora Espectra, en su desesperación por salvar la situación, le había entregado a Hitler el teléfono móvil del futuro. En un acto de sacrificio y determinación, Iconologyst destruyó el dispositivo. El estallido de la tecnología del futuro fue un golpe letal a la ventaja de los nazis, restaurando la línea temporal a su estado original y anulando el impacto de la tecnología avanzada sobre la guerra.

Con la historia de vuelta a su cauce natural, Los Extraños regresaron al presente. El mundo, aunque devastado por la guerra, se alineó con la narrativa histórica original: la victoria aliada. El conflicto había llegado a su fin, y la Segunda Guerra Mundial se desarrolló como la historia la había relatado, pero las cicatrices del combate eran profundas. Los héroes, aunque victoriosos, llevaban consigo las marcas de un conflicto que había desafiado los límites de la realidad y la moralidad.

Epílogo: El Legado de la Doctora Espectra

De vuelta en el presente, Iconologyst se dirigió a la celda donde Doctora Espectra estaba recluida tras su “incidente” con Yrihan.

 Aunque la línea temporal se había restaurado, las acciones de Espectra no podían ser completamente borradas de la memoria del joven. En su encuentro con ella, Iconologyst no la condenó por sus crímenes, sino que la advirtió sobre los peligros inherentes a jugar con el tiempo. Su propia advertencia resonaba en el aire, ya que su yo futuro podría desatar una repetición interminable de los eventos vividos.

En un último gesto de compasión, Iconologyst le hizo prometer a Espectra que nunca robaría los poderes de FireBird en el futuro. Espectra, con una sonrisa resignada y un brillo de determinación en sus ojos, respondió: "Si eso llega a pasar, mátame.".

Samantha, Enora Sabbath, Iconologyst y Marco Titanux 0.1 fueron los únicos que conservaron recuerdos de la línea temporal alterada bajo el régimen nazi. La carga de su conocimiento era pesada, pero también era un recordatorio constante del costo del sacrificio y la lucha por la justicia.

FIN

. nos vemos pronto en el próximo capítulo de los Extraños.

53 - capítulo uno, inicio, parte Dos-

 Saga tres, capitulo 1 segunda parte 

En el episodio anterior de "Los Extraños":

La Escuela Destiny sigue lidiando con las secuelas de los recientes eventos. Los experimentos de la Doctora Espectra, conocidos como "los 100", han generado un caos en la escuela, con tensiones internas y rechazo por parte de los estudiantes. La necesidad de integrar a estas criaturas ha sido un desafío, exacerbado por la llegada de Usagi y la reinstauración de Morgana Destiny como directora, quien ha asignado a Usagi como cuidador en la guardería.

Mientras tanto, Europa enfrenta una creciente discriminación hacia los Naamáns, ahora legales pero aún segregados. La implicación del Rey Oberón en los experimentos de Espectra High ha intensificado el conflicto, con protestas por los derechos de los Naamáns y advertencias sobre posibles venganzas. Gato se prepara para proteger a Yrihan y a los 100, mientras la situación en la Isla de Gracia se vuelve cada vez más incierta.

En la escuela, las tensiones aumentan. El rechazo hacia los 100 ha provocado que un cuarto de ellos abandone la escuela, buscando refugio en la selva de la Isla de Gracia. Los conflictos internos se agravan, con un grupo liderado por Ackolyt discutiendo acciones contra el Rey Oberón, y Yrihan luchando con la culpa y las consecuencias de sus actos. La situación se complica con la división de opiniones sobre cómo enfrentar el poder del rey.

Los experimentos fugados intentan adaptarse a su nueva vida en la selva, mientras Ultra se debate entre su lealtad a Espectra High y su amistad con Gato. La tensión se refleja en las habitaciones de la escuela, con peleas y quejas sobre la falta de espacio. Medusa sugiere una posible ampliación de las instalaciones, mientras Replikate propone construir un refugio por su cuenta.

En medio de todo esto, la habitación de los chicos y las chicas se convierten en escenarios de descontento y desesperación. Shakara, buscando su coletero, encuentra a Gato frustrado por la situación. La falta de privacidad y el malestar general siguen marcando el día a día de los personajes, mientras el futuro permanece incierto y lleno de desafíos. Mientras el día transcurre con normalidad en la escuela Destiny, los protagonistas están inmersos en sus rutinas diarias. Shakara, Vogue, Apolo y Evo salen a explorar la ciudad, solo para encontrarse con dos antiguos rivales, Draven y Mhalakai de la Academia Espectra High. La tensa confrontación sobre la doctora Espectra lleva a una breve pelea, de la cual Evo se escapa mediante un portal de sombras.

Al regresar a la escuela, el grupo se entera de la ira de Morgana, la directora, por las acciones de Gato y Ackolyt. Morgana está furiosa por la construcción de una nueva residencia al lado de la escuela y por las frecuentes infracciones en el uso de poderes. Ackolyt y Gato intentan calmarla, explicando la difícil situación de sus padres y la necesidad de independencia. Aunque Morgana comprende su posición, sigue preocupada por la falta de supervisión.

Más tarde, Shakara y Gato despiertan con una fuerte resaca en una habitación blanca y sin ventanas, junto a varios compañeros. Descubren que han sido secuestrados y están acompañados por figuras extrañas, incluyendo a Blanka, Mephitis y Vidente. La presencia de Rush, un desplazado temporal del futuro, añade confusión sobre su situación. La conversación revela que el futuro de Star-Boy está alterado, aumentando la preocupación por las anomalías en la realidad.

En paralelo, en la playa de Coral cerca de la discoteca Summer Beach, los Extraños se enfrentan con el grupo Divine.

  Ackolyt, angustiado por la desaparición de su hermano, intenta localizar a Gato mientras la batalla se intensifica. FireBird insta a Ackolyt a buscar a Gato mientras los demás enfrentan a sus oponentes. Rain revela que Shakara también está desaparecida, aumentando la tensión.

Vogue, protectora de Ultra, la líder del grupo Divine, intenta mediar en el conflicto mientras Trinithy Destiny es convocada para detener la pelea. La situación se complica con la revelación de secretos ocultos que podrían alterar el equilibrio de poder en la escuela y más allá.

- - - 

En algún lugar desconocido.

Dos figuras sombrías permanecían en la penumbra, observando una vasta pared llena de monitores que mostraban imágenes de un lugar imposible, la habitación blanca. El primero de ellos, un hombre de voz ronca, quebrada por el humo de demasiados cigarrillos, dio un paso adelante.

—Finaliza el experimento. Ya puedes liberarlos en la Tierra. Ha pasado el tiempo que necesitábamos —dijo, acariciando con desdén el borde de su abrigo de cuero desgastado—. Tres meses han sido suficientes para que no frustren nuestros planes.

El segundo, una figura más corpulenta y envuelta en una densa capa de sombras, sonrió de forma burlona.

—Para ellos sólo han pasado 30 minutos desde que han despertado, pero en la tierra han trascurrido tres meses, me gustaría ver sus caras cuando estén de regreso  —replicó, su voz resonando como un eco de cavernas profundas—. Es una suerte que nuestro mecenas venga del futuro. Con su ayuda, estamos conspirando para que ese futuro sea nuestro.

—Lo que no entiendo es por qué no simplemente matamos a esos niñatos que están en la habitación blanca. Han sido una molestia. Están aquí para evitar que interrumpan nuestros planes, y Gracias a eso, las cosas han salido sin contratiempos. Ninguno de esos héroes ni en la tierra sabe lo que estamos haciendo. ¿No seria mejor matarlos?

El hombre de la voz ronca se detuvo, como si el comentario del otro le hubiera rozado un nervio sensible.

—Nuestro benefactor, o mejor dicho, nuestro líder —dijo con cautela—, nos ha dado órdenes claras. Él sabe exactamente cómo y cuándo deben morir. No podemos alterar el futuro sin más. Alguno de esos muchachos debe llegar a cumplir 30 años, y su vida será esencial para el desenlace que necesitamos. Si los eliminamos ahora, todo lo que hemos trabajado se irá al carajo.

En la escuela Destiny.

Había pasado mucho tiempo desde que Azael y Eride regresaron de su misión encubierta. Azael, con el corazón palpitando a mil por hora, había esperado encontrar a su amado Gato al volver. Pero lo que halló fue una escena cargada de tensión. Ackolyt, estaba junto a varios de sus amigos, todos desesperados. Nadie había visto ni a Gato ni a Shakara en esos últimos tres meses. Desplegaron equipos de búsqueda, abriendo portales desde la Tierra, hacia Avalon, incluso hacia los rincones más oscuros del infierno. No había rastro de ellos en ninguna parte.

—Están vivos —dijo Ackolyt, tratando de calmar a su entorno—. No han sido borrados de la realidad, y no hemos sentido su muerte. Pero eso no significa que tengamos la más mínima idea de dónde diablos están.

Lo que resultaba aún más preocupante es que no solo ellos habían desaparecido. Poco a poco, la verdad emergió. Varios de los habitantes de la Isla de Gracia también se habían desvanecido esa misma noche: Charlotte la Mujer-Rana, Blanka, la murciélaga albina creada por la doctora Espectra, Mephitis, la mujer mofeta antropomorfo, Vidente, el naamán psíquico, Star Lighter, el hijo adolescente de Star-Boy, Christopher Iconologyst, miembro de los Discípulos de Ahura, Cuarzo, el hermano menor de Prisma, y Rush, un joven desconocido que había llegado a la isla hacía poco tiempo. Todos ellos, evaporados sin dejar rastro.

—Es como si la tierra se los hubiera tragado —murmuró Azael, su mente agotada de tanto buscar respuestas.

Sin embargo, la situación empeoraba. Cuando Eride y Azael habían sido enviados a su misión, el objetivo era claro: investigar al grupo terrorista humano conocido como “La Hermandad de la Luz Divina.” Los dos muchachos habían descubierto que planeaban detonar un arma biológica capaz de exterminar a los Naamáns en segundos. Pero cuando intentaron detener el ataque, todo se torció.

La bomba había estallado en el centro de Los Ángeles, frente a una multitud aterrada. El aire se llenó de humo y caos. Eride intentó alcanzar a Azael, pero el sonido de la explosión lo ensordeció. Sin embargo, el arma no era lo que esperaban. La carga biológica, esa amenaza mortal, resultó ser una mentira.

Lo que se detonó fue algo mucho más peligroso.

Un compuesto isotópico genético. Un arma capaz de alterar el ADN de todo ser humano a su alcance. El 72% de la población de Los Ángeles había sido mutada, casi 2.8 millones de personas. La ciudad fue rápidamente aislada. Muros de contención se levantaron alrededor de los ángeles, impidiendo que nadie entrara o saliera. Hollywood, magnates millonarios, figuras influyentes, nadie estaba a salvo. El gobierno de Washington DC tomó el control de la situación, gestionando el desastre desde la costa este.

Aun así, los medios, especialmente aquellos controlados por la extrema derecha, se apresuraron a señalar a los Naamáns como responsables. Pero cuando la verdad salió a la luz —cuando los mismos terroristas de la Hermandad de la Luz Divina confesaron su error—, la narrativa cambió. Los culpables no eran los Naamáns. Eran humanos.

El país entero se dividió. Algunas voces, aunque pequeñas, comenzaron a clamar por los derechos de los seres no humanos. ¿Acaso no merecían vivir con los mismos derechos y libertades que los demás? Pero la pregunta que nadie se atrevía a hacer en voz alta era más aterradora: ¿Qué pasaría con aquellos 2.8 millones de personas en Los Ángeles? 

El destino de esas personas seguía siendo incierto, 

Durante la desaparición de Shakara y los demás, Ackolyt y Azael se habían vuelto inseparables. A ambos los unía una mezcla de dolor, nostalgia y frustración. Ackolyt, hermano gemelo de Gato, compartía con él una conexión psíquica que se había vuelto una ausencia punzante desde su desaparición. Azael, como novio de Gato, sentía un vacío que lo consumía lentamente. La desesperación que ambos compartían era casi palpable; noches interminables, sin sueño, preguntándose dónde estarían, qué les habría pasado. Las búsquedas eran intensas, pero infructuosas, mientras la tristeza y la depresión se hundían en sus corazones. Las familias de los desaparecidos vivían en una incertidumbre devastadora, atrapadas en un limbo de dolor que parecía no tener fin.

Y entonces, un día cualquiera, el 15 de abril,1999 a las 12:00 en punto mediodía, todo cambió. Sin previo aviso, tal y como desaparecieron, así regresaron. No hubo fanfarria, ni señales misteriosas. Simplemente aparecieron, como si el tiempo no hubiera transcurrido para ellos, en medio del campo de entrenamiento principal de la escuela Destiny. Fue un momento surrealista. Una tormenta de emociones desbordaba a los presentes: alegría, confusión y temor en partes iguales. Allí estaban, de vuelta, los que tanto habían buscado: Blanka, Charlotte, Christopher Iconologyst, Cuarzo, Gato, Mephitis, Rush, Shakara, Star Lighter y Vidente.

El júbilo por el regreso se mezclaba con un mar de preguntas sin respuesta. ¿Dónde habían estado? ¿Qué era esa habitación blanca? Nadie tenía respuestas claras. Para los que estuvieron desaparecidos, habían transcurrido apenas treinta minutos, poco más de media hora, mientras que en el mundo real habían pasado tres meses enteros. Este desfase temporal era solo el primer enigma de muchos. Yrihan, con su precisión meticulosa, realizó exámenes biométricos a los regresados. Lo que descubrió dejó a todos boquiabiertos: las células de Gato eran casi tres meses más jóvenes que las de su hermano gemelo, Ackolyt. El tiempo había jugado un juego cruel y distorsionado con ellos.

La llegada de Shakara y Gato a sus hogares fue un evento cargado de emociones encontradas. La alegría de sus amigos y familiares contrastaba con la inquietud persistente que se cernía sobre el regreso de los dos jóvenes. Los abrazos eran apretados, casi desesperados, como si al abrazar a sus seres queridos pudieran exorcizar la sombra de incertidumbre que había oscurecido su regreso. Las sonrisas eran genuinas, pero había una tensión subyacente, un nerviosismo palpable en los murmullos y las miradas esquivas. 

Christopher Iconologyst, en su obsesión por las irregularidades de la realidad, no perdió tiempo. Su mente analítica captó un cambio profundo y perturbador. A pesar de su habilidad para descifrar las distorsiones del universo, el cambio en la realidad le resultaba desconcertante. Star-Boy, antes padre de una hija, Star Collen, ahora tenía un hijo, Star Lighter. El cambio era una anomalía que debía ser investigada, pero lo que más inquietaba a Iconologyst era la certeza de que esta alteración era solo el principio de algo mucho más oscuro y abrumador. Sabía que las fisuras en la realidad, aunque ahora aceptadas como parte del canon, eran cada vez más profundas y peligrosas.

El regreso de Shakara y Gato coincidió con una serie de revelaciones impactantes. Trinity Destiny, sin miramientos, desveló los sordidos tratos entre el Rey Oberón y la Dra. Espectra, sacudiendo los cimientos de la isla de Gracia. La Reina Titania, enfrentada a una crisis sin precedentes, tomó medidas drásticas. Oberón fue desterrado a Avalon, condenado a una pena de exilio de cien años, sin posibilidad de apelar. Su caída era definitiva, una advertencia de que el poder ya no podía ser tan maleable ni tan corrupto. Titania, ahora al mando absoluto de la isla, reformó el consejo de gobierno. Despedazó el antiguo régimen, destituyendo a los leales a Oberón y reemplazándolos por ciudadanos comunes. Estos nuevos líderes, lejos de la corrupción y del elitismo que había caracterizado al consejo anterior, prometían un enfoque más genuino hacia las necesidades del pueblo. Aunque Morgana Destiny, Rhapsody Y Samantha seguían en el consejo pues siempre han sido mano derecha de la Reina Titania. 

Simultáneamente, las Industrias Espectra, bajo el mando de la enigmática Reina Roja, conocida en realidad como Sofía Argenta, experimentaron una transformación radical. La magnate, tanto poderosa como despiadada, tomó el control absoluto de la empresa y sus filiales, incluida la prestigiosa Academia Espectra High. La presencia de Sofía se hizo sentir de inmediato: su autoridad no conocía límites y su ambición no tenía frenos. Bajo su mando, las industrias no solo se expandieron con una eficiencia implacable, sino que se convirtieron en un símbolo de una reestructuración total del poder. Las reglas del juego habían cambiado; la influencia de Sofía era tal que nadie osaba desafiar su dominio. La brutalidad con la que imponía su voluntad indicaba que estaba dispuesta a todo para consolidar su control sobre el mundo corporativo y más allá.

BI; Tony F.P. Maahes.

53- SAGA TRES, inicio.

 Saga tres, INICIO; 

El poder Interior: 

EN EL ÚLTIMO CAPÍTULO DE LA SAGA DOS:

En la Isla de Gracia, tras los recientes acontecimientos con Yrihan y la Doctora Espectra, la Escuela Destiny se ha sumido en el caos. Es necesario reasignar clases especiales para las criaturas salvadas de los experimentos de Espectra, conocidas como "los 100", que incluyen quimeras, Naamáns, clones, e inteligencias artificiales. Mientras tanto, en Europa, los Naamáns comienzan a ser legales, pero enfrentan discriminación sistemática en una sociedad segregacionista.

En la Escuela Destiny, se debate sobre cómo manejar a los 100, muchos de los cuales tienen capacidades cognitivas limitadas. El profesor Mondstroid y el director Rhapsody discuten las implicaciones éticas y de seguridad. Yrihan, que rescató a estas criaturas, medita sobre las consecuencias de sus acciones.

La llegada de Usagi, el ciber conejo, y los Gemelos Destiny, junto a la exdirectora Morgana Destiny, añade tensión al ambiente. Morgana retoma su puesto de directora y ordena la integración de los 100 en la escuela, asignando a Usagi como cuidador en la guardería.

Los problemas en Europa escalan, con protestas por los derechos de los Naamáns. La revelación de que Espectra High estaba involucrada en experimentos financiados por el rey Oberón sacude aún más la situación. Ultra advierte a Gato sobre posibles venganzas de los alumnos de Espectra High.

Finalmente, Gato se enfrenta a una tormenta literal y figurativa mientras se prepara para proteger a Yrihan y a los 100, conscientes de los retos que se avecinan.

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-SOLUCIONANDO COSAS-

Han pasado casi dos meses desde los incidentes con Yrihan en los laboratorios de Espectra Inc. La tensión en la Escuela Destiny no ha disminuido; nuestros Pequeños Extraños están cargados de información preocupante, parte de ella cedida por Ultra. Sin embargo, aún no han tomado acciones para desvelar la trama de corrupción del Rey Oberón. Los conflictos internos en la escuela han aumentado, y muchos alumnos se oponen a recibir a los 100 experimentos como parte integral de la comunidad.

El rechazo ha sido tan intenso que casi el 25% de estas criaturas han abandonado la escuela, dispersándose por los bosques y selvas de la Isla de Gracia, donde se sienten más seguros y lejos de la civilización que los mira con desdén y temor. Esta huida ha generado un ambiente de incertidumbre y desasosiego entre los habitantes de la isla.

Además, se ha descubierto que aproximadamente el 5% de los residentes de la isla también fueron creados o modificados por la Doctora Espectra en el pasado. Replikate, un miembro del grupo de Los Extraños es uno de ellos. Esta Chica, capaz de duplicar poderes de otros a voluntad, enfrenta la constante lucha de aceptación entre sus compañeros. He-Spider, el discípulo de Ahura, es otro de los Modificados. Pero voluntariamente Modificado genéticamente, posee habilidades psiónicas-Arácnidas.

Dentro de la escuela, las tensiones llegan a un punto crítico. En una de las reuniones clandestinas de los estudiantes, un grupo liderado por Ackolyt plantea la necesidad de tomar acciones contra el Rey Oberón. "No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras él sigue en el poder. Cada día que pasa, más criaturas sufren, y aunque no sea culpa directa del rey, el financiaba estos experimentos," dice Ackolyt, su voz firme resonando en la habitación.

Yrihan, aun lidiando con la culpa y las consecuencias de sus acciones, apoya a Ackolyt. "Espectra no fue la única culpable. Oberón permitió que estos horrores ocurrieran. Si no actuamos ahora, todo será en vano," afirma, su mirada intensa y llena de determinación.

La discusión se torna acalorada, con opiniones divididas sobre cómo proceder. Algunos temen las represalias y las consecuencias de enfrentarse a un poder tan grande. Otros, impulsados por la desesperación y la injusticia, están dispuestos a arriesgarlo todo.

Mientras tanto, en las profundidades de la selva de Gracia, los experimentos fugados intentan construir una nueva vida. 

El ambiente en la Isla de Gracia es una mezcla de esperanza y desesperación, aunque en mayoría todo está bien, solo el “conflicto” con los 100, pero todo se solucionará, piensa Wonder-Boy.

 La lucha por la aceptación y la justicia continúa, y cada día trae nuevos desafíos. En la Escuela Destiny, la resistencia crece, y en la selva, los experimentos inician su nueva vida. La sombra del Rey Oberón se cierne sobre todos ellos, y el futuro es incierto.

Mientras tanto, Ultra, cada vez más involucrada en el conflicto, se debate entre su lealtad a sus amigos de Espectra High y su fuerte Amistad con Gato. 

                  En esta fresca mañana, la habitación de Ackolyt y Gato amanece, como cualquier otra en las últimas semanas, cargada de gente. Gato refunfuña, malhumorado:

—Joder, aquí no cabemos más. La habitación se ha quedado pequeña.

Wonder-Boy, sin perder la oportunidad de replicar, añade:

—Deberías ver cómo está la habitación de las chicas.

FireBird, echado en un rincón, comenta con un tono socarrón:

—Preferiría estar en la habitación de las chicas.

Gato, aún fastidiado, se vuelve hacia Yrihan, que ocupa un rincón de la habitación:

—¿Y tú por qué estás aquí durmiendo con nosotros, si odias estar con gente?

Yrihan suspira, su voz cargada de frustración:

—Desde que liberé a los 100, hay alumnos que por la noche intentan hacerme bromas, molestarme, y en algunos casos incluso agredirme mientras duermo. Ya he tenido dos enfrentamientos, y como no sé manejar emociones humanas, al sentirme nervioso y frustrado termino usando mis poderes de manera indebida. He causado daños materiales a la propiedad de la escuela.

Gato dice; es un asco que seas el único con poderes, a ti no te afectan las pulseras restrictivas. 

Ackolyt, medio dormido, se gira y dice con voz ronca:

—¿Alguien me traduce lo que está diciendo el alíen ?

Verde Mágico, que está sentado en la ventana, se ríe y le responde:

—Lo que está diciendo es que tuvo una rabieta y le dio un puñetazo a una pared.

Ackolyt mira a Roque, que sigue durmiendo plácidamente, y comenta:

—Desde luego, su nombre hace justicia. ¿Lo despertamos o dejamos que duerma y llegue tarde a clases?

Todos los chicos ríen, aliviando un poco la tensión que se siente en el aire.

En la habitación de las chicas, el escenario no es muy diferente.

Hidra refunfuña hacia a Medusa y Plata:

—Tías, aquí las tres en la habitación ya éramos suficientes y faltaban armarios, pero con Rain, Replikate, Vogue y Shakara esto es un verdadero caos.

Shakara, exasperada, responde:

—Mira, Hidra, lo sé, y no te creas que para mí esto es una fiesta. Estamos todas metidas en este ajo y dormir juntas es el único método que tenemos para que no nos estén jodiendo por lo que hizo Yrihan. Además, nos han restaurado las pulseras inhibidoras de poderes, esto jode mucho.

Hidra, con un suspiro, añade:

—Mira, chiqui, lo sé, sé que soy una gruñona y te pido disculpas a ti y a todas. Pero por favor, cuando me levanto por las mañanas dejadme despotricar. Sabéis que el resto del día lo paso sonriendo y estoy bien.

Medusa, con una sonrisa irónica, dice:

—Es verdad, siempre es un coñazo al despertarse.

Vogue, apoyándose en la pared, añade:

—Sí, mi ciela, tranquila, todas entendemos la situación. La cosa es, ¿qué vamos a hacer para resolverlo? Ya llevamos casi dos meses así.

Medusa asiente y comenta:

—Pues la verdad, para mí está siendo muy agradable. Mis serpientes y yo estamos contentas de que estéis todas aquí, pero sí, es un problema de espacio. Estas habitaciones están diseñadas para dos personas y sé que los chicos tienen el mismo problema… Aggg y de verdad, quizás ellos tengan aún más problemas. Son chicos, huelen...

—En fin, lo que digo es que quizás podríamos hacer uso de los privilegios que pueden tener Ackolyt y Gato al ser sobrinos de la directora, hijos de los fundadores de la escuela y herederos de la fortuna Destiny…

Plata, intrigada, pregunta:

—¿Y realmente qué pretendes que hagan los chicos?

Medusa, pensativa, responde:

—Podrían hacer una ampliación, incluir habitaciones comunitarias o quizás pequeños departamentos o casas con varias habitaciones, dos cuartos de baño, una cocina-comedor amplia y una sala de entretenimiento. Cosas sencillas: un jacuzzi, una piscina, un jardín repleto de flores…

Vogue, sarcástica, dice:

—Sí, claro, y un palacete con fuentes griegas.

Replikate, seria, interviene:

—Dejando de lado la fantasía, creo que no es mala la propuesta. Si la escuela o la directora se oponen, justo al lado de la escuela hay parcelas de terreno que no son propiedad de nadie. Con todos los poderes que tenemos, podríamos construir un refugio para vivir todos juntos. Pensad que solo Yrihan con su ciber magia podría crear toda una base secreta como la que tenían los Viejos Destiny Men en los años 70.

La habitación se sumió en un silencio reflexivo. Todas sabían que Replikate tenía razón. El aislamiento y las bromas crueles de algunos alumnos habían llegado a un punto insostenible, y necesitaban encontrar una solución antes de que la situación empeorara aún más.

Shakara, mirando a sus amigas, añadió:

—No podemos seguir así. Necesitamos un lugar donde podamos estar seguras y cómodas. Si la escuela no puede proporcionárnoslo, entonces tendremos que hacerlo nosotras mismas.

Rain, que había estado callada hasta ese momento, asintió con determinación:

—Estoy de acuerdo. Hagamos lo que sea necesario para crear nuestro propio refugio. No solo para nosotras, sino para todos los que están siendo marginados y perseguidos.

Asi que, Hidra, Hoy tu misión es ir con Ackolyt y Gato, habla con ellos, convéncelos, y si ves que se abruman, llama a Medusa, entre las dos convencéis a Gato, Ackolyt lo seguirá. 

Eres mala Muriel, le dice Hidra a Rain…  

Momentos después, todos se dirigen hacia clase. Shakara se desmarca de los demás; ha olvidado su coletero favorito y lo necesita. Pasa por la puerta de la habitación de los chicos y oye a Gato maldiciendo. Curiosa, entra y lo encuentra mojado y en toalla.

—¿Aún estás así? Llegarás súper tarde —le dice Shakara.

—¿Y qué quieres, tía? Se han arreglado todos antes que yo, me han dejado con el agua fría. No puedo usar mis poderes, y si Morgana detecta el uso del cristal mágico dentro de la escuela, me castigará tres meses a limpiar los baños públicos. Y encima no se nada de nada de Azael. Me dijo que salía de Misión con mi Tío Eride y ya no se más. Aaassscccoooo de vida!! 

Shakara respira profundamente y con resignación.

Unas horas después, el día transcurre de manera rutinaria en la escuela Destiny. Los Extraños asisten a sus clases, estudiando, haciendo ejercicios en las pizarras, en clases de gimnasia, defensa personal y adiestramiento para poderes. Los profesores y tutores interactúan con ellos, también hay tutorías y charlas de conciliación en el espacio abierto dedicado al entrenamiento al aire libre y la zona de la piscina.

Terminadas las clases, Shakara, Vogue, Apolo y Evo salen a dar una vuelta por la ciudad central, bastante cerca del Palacio de la Reina Titania y el Rey Oberón. No pasan mucho tiempo cuando se encuentran con dos miembros de la Academia Espectra High, Draven y Mhalakai. Ambos ahora son miembros del grupo Divine, especialmente Draven, quien es el novio de Ultra, la líder del grupo cuando éste se llamaba Senshi Divas.

Apolo los avista de lejos y le dice a sus amigos que mejor ir por otro camino, que no necesitan un enfrentamiento ahora. Pero ya es tarde, Draven y Mhalakai están junto a ellos e inician las hostilidades, increpándolos por lo que Yrihan hizo a la doctora Espectra.

Evo abre un portal de sombras mientras Draven sigue hablando de manera hostigante.

—Vayamos a otro sitio —dice Evo a sus compañeros.

—Solo eres un cobarde —le responde Mhalakai.

—No te preocupes, sé que nos veremos pronto —responde Evo antes de cruzar el portal.

De vuelta en la escuela, el grupo busca a sus compañeros para contarles la pequeña trifulca, pero no los encuentra. Sin embargo, sí que encuentran a Morgana, la directora y tía de Gato y Ackolyt, quien está bastante enfadada.

—¿Qué te pasa? —pregunta Shakara.

—¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa, dices? Me pasa tus amigos, los gemelos y Medusa. Eso me pasa —responde Morgana con desdén.

—Bueno, pasan mucho tiempo juntos entrenando por esto que Gato quiere hacer con sus recuerdos de vidas pasadas, pero no entiendo cómo esto puede enfurecerte tanto. Bueno, querida directora, yo tampoco estoy de acuerdo con que haga eso, pero… —empieza a decir Apolo.

—Mira, no sé de qué narices me estás hablando y no quiero saberlo, bastante tengo con lo que ya hay. Tu amigo y esa víbora ensortijada de su amiga Medusa han comprado un terreno aquí al lado de la escuela y están empezando a construirse una residencia, una casa, una guarida, no sé qué cojones me han dicho.

—Claro, eso sumado a que todos vosotros me habéis hecho la púa a mí y al antiguo director por llevar las pulseras correctoras de poderes rotas y hacer lo que os dé la gana, mientras el resto de los alumnos se quejaba porque no les hemos permitido usar sus poderes. Vosotros tampoco deberíais usarlos, pero claro, contabais con la complicidad de la profesora Petra… —continúa Morgana.

Vogue interviene:

—Bueno, ya, ahora ya llevamos bien las pulseras. Solo podemos usar el 30% de nuestro poder fuera de la escuela y nada aquí dentro…

—Entiendo que mi marido, el profesor Rhapsody, tuviese tantos quebraderos de cabeza con vosotros, pero no me esperaba que, a mi regreso como directora, me estuvierais puteando tanto. ¿Me estáis castigando porque me fui con la Reina Titania a ejercer de docente en brujería en su escuela? —Morgana estaba furiosa, su tono era casi un grito reprimido.

—Ya están construyendo nuestra casa. Joder, con Hidra tiene un poder de convicción impresionante —murmuró Vogue.

Obviamente, Morgana la escuchó y replicó:

—¡Ah, claro! Por supuesto, Hidra. Ella siempre es la cabecilla de todo.

Apolo intervino, tratando de calmar la situación.

—Realmente no entiendo por qué te frustra tanto la situación. Vamos a estar fuera del área del colegio, pero vendremos a clase. De hecho, te quedarán habitaciones libres y ya no seremos una carga para ti.

En ese momento, llegó Ackolyt, acompañado de Verde Mágico y de Roque. Saludó a todos alegremente, sin captar de inmediato la tensión en el ambiente.

—Mi rey, tú le has dicho a tu madre que vais a vivir fuera de los límites de la escuela Destiny, en donde los tutores ya no tenemos autoridad legal para hacernos cargo de vosotros y de todos los líos en los que os metéis voluntariamente, y que vosotros, tu hermano y tú, como hijos de ella, fuera de la escuela sois su responsabilidad… ¿o me va a tocar a mí decirle esto a mi cuñada? —Morgana disparó la pregunta a Ackolyt, su mirada llena de exasperación.

Ackolyt suspiró, sintiendo el peso de las palabras de su tía.

—Siento mucho tener que decir esto, pero mamá pasa más tiempo en el inframundo que con nosotros. Apenas la hemos visto una vez a la semana en los últimos dos años. Ni te hablo de papá, que ha desaparecido. A mí no es que me moleste demasiado, ya sabes que crecí en la dimensión Espejo y no conocí a mis padres hasta que mi hermano Gato me rescató. Sinceramente, no sé por qué mamá se alteraría por ser responsables de nosotros mismos. Ya tenemos una edad, no somos críos. Cuando no lo hemos sido en ningún momento. No digo que mamá no nos quiera, sé que nos quiere mucho. También sé que está en el inframundo deteniendo amenazas de niveles bíblicos para que no destruyan la Tierra… ¿pero sabes qué, tía? Como tú has dicho, somos sus hijos y ella no está.

La tensión en él era más que palpable. Morgana miró a Ackolyt con una mezcla de frustración y comprensión. Sabía que la situación era compleja, y que la ausencia de sus padres había dejado una huella profunda en los hermanos. A pesar de todo, no podía ignorar la responsabilidad que recaía sobre sus hombros como directora y tutora de los Extraños.

—Entiendo, Ackolyt. Pero no puedo permitir que os pongáis en peligro fuera de la escuela sin ninguna supervisión. Hablaré con vuestra madre, aunque sé que será difícil.

Morgana continúa, mirando a Ackolyt con una mezcla de tristeza y determinación.

—Querido sobrino, estás tan equivocado. Tu madre siempre está aquí en todo momento. Ella analiza y ve cada una de las cosas que hacéis y todo lo que ocurre. A cada paso que dais, se le parte el corazón porque sabe que todo lo que va a ocurrir en el futuro no puede intervenir para salvaros. Tenéis que hacerlo vosotros solos. Tu madre se rompe a llorar todos los días pensando en sus hijos, en todos ellos, no solo en vosotros dos. Se sacrifica minuto a minuto para que podáis vivir aquí, donde estáis. ¿Crees que está en el inframundo peleándose con superdemonios porque eso le complace? No es así. Lo hace por vosotros, para que tengáis un futuro y una vida, el tipo de futuro y vida que a ella le ha sido negada por el cruel destino que se afronta.

Ackolyt la mira, sus ojos reflejando una mezcla de comprensión y rebeldía.

—Sabes que Génesis perdió a tu hermana Jasmina y también te perdió a ti tantos años. Sé que puede molestar que no esté presente físicamente, pero está haciendo lo que debe hacer para que tu hermano y tú viváis y tengáis un sitio en el que estar. Créeme cuando te digo que, si ella se ausentase de su propósito en el inframundo, no tendríamos un planeta Tierra en el que vivir porque entonces todos viviríamos en un constante inframundo.

Ackolyt baja la cabeza, procesando las palabras de su tía. La verdad era un peso difícil de llevar. La responsabilidad de sus padres, la ausencia, el sacrificio, todo se entrelazaba en un complejo tejido de emociones y deberes que no podían ignorar.

—Lo entiendo, tía —dijo finalmente, con voz clara—. Pero también necesitamos un poco de independencia. No queremos causarte más problemas, ni a ti ni a mamá. Solo queremos un lugar donde podamos ser nosotros mismos, sin tantas restricciones.

Morgana asiente lentamente, su expresión suavizándose un poco.

—Lo sé, Ackolyt. Y quiero que tengáis eso. Pero debemos encontrar un equilibrio. Os ayudaré a hablar con vuestra madre, y veremos cómo podemos hacer esto sin que nadie se ponga en peligro.

Ackolyt levanta la mirada, agradecido.

—Gracias, tía. Significa mucho para nosotros.

Morgana lo abraza brevemente, un gesto raro pero lleno de cariño.

—Ahora, ve a prepararos para las clases. Hablaremos más tarde.

Ackolyt asiente y se va con los demás, dejando a Morgana reflexionando sobre las complejidades de ser la guardiana de aquellos jóvenes, …

Un pequeño rato después, 

Shakara no puede dejar de pensar en las palabras de Morgana y la situación de sus compañeros.

—¿Crees que estamos haciendo lo correcto? —pregunta Shakara, mirando a Vogue.

—Claro que sí —responde Vogue con convicción—. Necesitamos un lugar donde podamos ser libres, donde no tengamos que preocuparnos por las pulseras inhibidoras o las miradas de los demás. Y no tener que dormir apiñadas, no me dirás que no te crujen hasta las pestañas… 

Apolo, siempre el más pragmático, añade:

—Solo tenemos que ser cuidadosos. No queremos llamar más la atención de la que ya tenemos.

Evo, con su usual seriedad, asiente.

—Lo importante es que estemos unidos. Si mantenemos la cabeza fría, podemos hacer esto.

El grupo se adentra en la escuela, listos para enfrentar otro día lleno de desafíos, con la esperanza de que su nuevo hogar les brinde el refugio y la libertad que tanto anhelan.

A la mañana siguiente, Gato despierta con un tremendo dolor de cabeza.

—Uffff, ¡hostias! ¿Qué es esto? Si anoche no he bebido...

A poca distancia, Shakara está tirada en el suelo, con el mismo malestar.

—Joder, nena, madre mía, qué resaca... ¿Dónde coño estamos? ¿Qué es esto?

Ambos miran a su alrededor, encontrándose en una habitación sin ventanas ni puertas, iluminada por luces blancas. Las paredes, también blancas, crean una sensación de estar atrapados en una caja. Lo más perturbador son los cuerpos esparcidos en el suelo; parecen estar dormidos.

—Joder, putas, ¿están muertos? —pregunta Shakara, alarmada.

—No, tranquila, todos respiran de manera normal. —Gato se acerca a uno de los cuerpos—. Mira, ahí está Charlotte. Vamos a despertarla.

—¿Quién es Charlotte? —pregunta Shakara.

—Ella es la Mujer-Rana, pertenece al grupo de los Nuevos Destiny Men. Fue alumna de nuestra escuela y luego de la Academia Destiny Marina. Estuvo en la clase avanzada con Lady Fire y Azael.

Gato se acerca a Charlotte y la despierta sutilmente.

—Hay que ir con cuidado, ella segrega toxinas o ácido a través de los poros y las glándulas de su piel.

Charlotte murmura, con la voz rota y cansada.

—Tranquilo, Gato, eso ya lo tengo controlado. Solo ocurre cuando yo quiero.

Se incorpora lentamente y pregunta qué está sucediendo. Shakara le explica que no lo saben, que han despertado en este lugar con una enorme resaca y hay un montón de cuerpos tirados en el suelo, pero todos están vivos.

—No creo que podamos estar tranquilos. Esto es extremadamente extraño —dice Charlotte, frunciendo el ceño.

Gato interviene.

—Escuchad, no recuerdo nada. Eran como las 23:00 h de la noche. Estaba viendo una película con los chicos, fui a las cocinas porque quería comer algo, pero no recuerdo más que haber salido de la habitación y llegar al primer piso.

—Yo me fui a la cama y he despertado aquí —añade Charlotte.

Shakara asiente.

—Chicos, quizás esto le ha pasado a todos. Yo también me fui a la cama y ya sabéis, la habitación de las chicas está más llena que el camarote de los Hermanos Marx. Somos muchas, y como Charlotte, me he despertado aquí.

—Verdad. Mejor salimos de aquí. ¿Cuál de estas paredes creéis vosotras que parece la más débil para proyectarle una ráfaga de energía? —pregunta Gato.

—No hagas eso —dice una voz cercana—. Seguramente esta sala está diseñada para evadir nuestros poderes o devolver nuestros ataques hacia nosotros, cualquier cosa de esas.

—¿Tú quién eres? —pregunta Shakara, buscando al dueño de la voz.

—Mi nombre es Rush, y vivo en la isla de Gracia desde hace unos meses. Aunque no lo creáis, soy un desplazado del tiempo. Vengo del futuro, o de algún futuro alternativo, no lo sé exactamente —responde el joven que emerge con un aire de desconcierto.

—No tiene sentido lo que nos está pasando —interviene Mujer-Rana.

—¿Has dicho que vienes del futuro? —pregunta Gato, intrigado por la revelación.

Rush suspira antes de continuar.

—Sí, es un poco complicado. No fue nada voluntario ni en una situación especial. No estaba en combate ni con un enemigo que tuviera poderes temporales. Hubo una fluctuación en el espacio tiempo en un centro comercial , yo estaba comprando ropa y me vi atrapado en eso. No fui el único; había gente de todo tipo. Terminé aquí y ha sido difícil averiguar dónde estoy, qué ha pasado. Parece ser que, aunque vengo del futuro, no es el futuro de este tiempo.

—Entonces vienes de un futuro alternativo de este universo —concluye Gato.

—No exactamente —responde Rush—. Vengo de un futuro de este tiempo, pero es un posible futuro. Todos los presentes tienen posibles futuros; solo uno será el auténtico conforme avanza la historia. Soy un desplazado temporal, atemporal... No sé cómo explicarlo realmente.

—Básicamente, eres una anomalía en el espacio tiempo —añade Mujer-Rana, con tono reflexivo.

Otro de los presentes despierta, quejándose del dolor de cabeza.

—Joder, qué conversación con la dimensión desconocida. Y este dolor de tarro... Necesito una puta aspirina.

La recién despertada se presenta como Blanka, una murciélaga albina antropomórfica y uno de los 100 experimentos de la doctora Espectra que fueron liberados por Yrihan. Sugiere despertar a todos por precaución.

Además de Blanka, los presentes incluyen a Mephitis, una mofeta humanoide también producto de los experimentos de la doctora Espectra, y a Vidente, un hombre mayor con poderes psíquicos y de percepción del futuro.

Entre los presentes también está Star Lighter, el hijo adolescente de Star-Boy,

Star-Boy es miembro de los Discípulos de Ahura. Gato se sorprende al conocerlo, pues desconocía por completo la existencia de un hijo de Star-Boy, quien es amigo cercano de Génesis, la madre de Gato.

Christopher Iconologyst, otro de los presentes, recibe un saludo de Gato, quien se disculpa por no haberlo notado antes. También está Cuarzo, el hermano de Prisma, 

Prisma ha ganado renombre como uno de los nuevos héroes en el grupo de los Diez, tras su victoria en los torneos de los 22. Cuarzo es su hermano menor. 

Iconologyst se acerca a Gato, apartándolo ligeramente del resto mientras continúan las presentaciones entre los recién despertados. Con un tono grave, Iconologyst comienza a hablar:

—Me alegro de verte, Gato —dice con un gesto serio que contrasta con la situación desconcertante en la que se encuentran—. Pero hay algo que necesitas saber. El hijo de Star-Boy, Star Lighter, no debería existir.

Las palabras de Iconologyst golpean a Gato como un rayo. Intrigado y confundido, pregunta rápidamente:

—¿Por qué dices eso?

—Como sabrás, parte de mis poderes es saber cosas, detectar irregularidades en la realidad —responde Iconologyst con calma—. En "El Mundo que yo conozco", Star-Boy no tiene un hijo, tiene una hija llamada Star Collen.

Gato frunce el ceño, procesando la información. Una pregunta atraviesa su mente.

—¿No se supone que, al igual que mi tía Morgana cuando ve el futuro, no deberías intervenir para no alterar nuestra realidad?

Iconologyst asiente lentamente.

—Sí, es correcto. Pero puedo hablar sobre sucesos que ya han ocurrido. Mis percepciones de realidad alterada ocurren muy raramente y siempre después de que el evento haya pasado en el pasado.

Luego añade con seriedad:

—Este chico debería ser una chica. Es una falla en la realidad, y no es la primera que percibo desde lo de los Ciber-Golems. Cada vez detecto más anomalías.

Gato asiente, aunque con reticencia.

—Entendido, pero por ahora dejemos eso de lado. ¿Tienes alguna idea de por qué estamos aquí o por qué estas "alteraciones" nos han llevado a esta sala?

Iconologyst resopla frustrado.

—No tengo ni la más mínima idea de por qué estamos aquí con esta maldita resaca —dice, señalando hacia su cabeza con molestia—.

Shakara, que ha estado escuchando la conversación, interviene —Gato, ¿no puedes usar tu conexión psíquica con tu hermano para pedir ayuda? 

Gato le responde a Shakara; no puedo contactar con él desde aquí, significa que Ackolyt también ha perdido la conexión conmigo. Estará buscándonos.

Mientras tanto,

 cerca de la discoteca Summer Beach, en la playa de coral al sur de la isla de Gracia, estalla una pelea entre Los Extraños y Pequeños Extraños contra el grupo Divine de la Escuela de Espectra High.

Ackolyt, preocupado, busca a Gato con creciente ansiedad.

—No percibo a mi hermano —murmura para sí mismo, con la mente puesta en encontrar a Gato lo antes posible, al ritmo que proyecta lanzas de energía oscura hacia sus contrincantes. 

Yago y Ala Escarlata, Miembros de Divine están discutiendo con Draven, insta en obligarles a ambos a luchar contra los Extraños, Ala Escarlata y Yago se oponen alegando que son sus amigos. Draven amenaza con hacerles daño Y Wonder-Boy interviene empezando una lucha contra Draven mientras Medusa insiste en poner a Salvo a Yago y Ala Escarlata. 

FireBird, decidido y protector, insta a Ackolyt a retirarse del conflicto.

—¡Vete, Ackolyt! Nosotros podemos con ellos. Ve a buscar a Gato. Nadie lo ha visto desde anoche. Si estos idiotas saben algo, se los sacaremos a hostias —le dice con urgencia mientras se prepara para el combate.

Rain se une a la conversación con una noticia inquietante.

—¡Shakara también está desaparecida! —grita, aumentando la tensión del momento.

Ultra, la líder del grupo Divine y vieja amiga de varios miembros de Los Extraños, intenta detener el conflicto, exponiéndose al fuego cruzado en el proceso.

Vogue, antigua miembro de la Escuela de Espectra High y ahora parte de Los Extraños, interviene para proteger a Ultra del peligro inminente.

—No van a detenerse. Todos sabemos la lealtad de Divine hacia Espectra y lo que hizo Yrihan —dice Vogue con firmeza—. Ultra, sabes que Los Extraños no se rinden. Sería mejor que te apartaras antes de salir lastimada.

Con determinación, Vogue se dirige a Ultra con una propuesta clara.

—Por favor, amiga, acompáñame. Nos vamos de aquí. No seremos parte de este conflicto.

Vogue se despide de Plata diciéndole: 

—Plata, iré por ayuda. Pero no para continuar la batalla, sino para detenerla.

Plata responde telepáticamente, con una urgencia compartida.

—Trae a Trinithy Destiny. Ella detendrá esto y no dudará en contarle a la Reina Titania todas las verdades ocultas, incluyendo la complicidad de su esposo, el Rey Oberón, con Espectra.

Continuará.