En la Isla de Gracia, tras los recientes acontecimientos con Yrihan y la Doctora Espectra, la Escuela Destiny se ha sumido en el caos. Ahora, más que nunca, es necesario reasignar clases especiales, ya que muchos de los experimentos salvados son seres vivos, criaturas sintientes. Algunos son quimeras, otros Naamáns, incluso clones, y los más extraordinarios, inteligencias artificiales con o sin cuerpo robótico, que parecen poseer sentimientos. En casos extremos, algunos de estos seres son una amalgama de todo lo anterior.
El mundo entero, lejos de la Isla de Gracia, enfrenta una situación crítica. En Europa, los Naamáns comienzan a ser legales. Estudios recientes demuestran que todos los Naamáns contienen un porcentaje de genética humana, un hecho conocido por la comunidad naamán desde siempre. Los Naamáns no solo nacen de Naamáns, sino también de humanos, descendientes de los primeros humanos que copularon con Naamá, la hermana de Lilith.
Estas "leyes de legalización" y reconocimiento del derecho a existir vienen con muchos toques de discriminación. En los autobuses y trenes, los Naamáns deben sentarse en las últimas dos filas. No pueden compartir asientos con los humanos, ni usar los mismos baños públicos. En la mayoría de los comercios y supermercados no se les permite la entrada, creando una sociedad segregacionista.
De regreso en la Isla de Gracia, con los experimentos de Espectra, denominados "los 100" porque Yrihan rescató exactamente a 100 criaturas, se ha abierto un tremendo debate sobre cómo actuar con estos seres. A pesar de tener cuerpos adultos, muchos nunca habían salido de sus tubos de crío éxtasis y no tienen ninguna capacidad cognitiva más allá de la de un bebé recién nacido. Los telépatas más poderosos están mediando con estos seres, tratando de no modificar sus mentes en cómo serían ellos en un desarrollo normal, pero sí tratando de implementar en sus mentes cómo funcionan cosas tan sencillas como aprender a utilizar los cubiertos para comer, a andar y, por supuesto, a hablar.
En el aula magna de la Escuela Destiny, el profesor Mondstroid dirigía una reunión crucial. A su alrededor, los miembros del consejo escolar y otros profesores discutían apasionadamente. "Estos seres necesitan nuestra ayuda", afirmó Mondstroid, su voz firme pero cargada de preocupación. "No podemos simplemente ignorar sus necesidades y dejarlos a su suerte."
El director Rhapsody asintió, pero su expresión era severa. "Entiendo tu preocupación, Mondstroid, pero debemos ser realistas. No todos estos seres son seguros. Algunos podrían representar un peligro, tanto para ellos mismos como para nosotros."
"¿Y qué propones? ¿Encerrarlos? ¿Tratarles como animales?", replicó Mondstroid, su voz elevándose. "¡Son seres vivos, con derecho a una vida digna!"
Mientras tanto, en otro rincón de la escuela, Yrihan se encontraba meditando. Su mente era un torbellino de pensamientos y emociones. Había tomado una decisión difícil al teletransportar a todos los seres vivos del laboratorio de Espectra a los dominios del profesor Mondstroid, y ahora debía enfrentar las consecuencias. Suspiró profundamente, sintiendo el peso de la responsabilidad.
La situación se complicaba aún más con la llegada de nuevas noticias desde Europa. Las leyes de legalización de los Naamáns provocaban protestas y disturbios en varias ciudades. En París, Londres y Berlín, los manifestantes se enfrentaban a la policía, exigiendo igualdad de derechos. La discriminación sistemática había llevado a una tensión creciente que amenazaba con estallar en violencia.
En medio de la discusión, la puerta se abrió de golpe, revelando a Usagi. El ciber conejo, aún tratando de encontrar su lugar en este nuevo mundo, miró a los dirigentes y profesores de la Escuela Destiny con una mezcla de confusión y determinación. "Quiero ayudar", dijo con voz firme. "No sé quién soy realmente, pero quiero luchar por un futuro mejor, junto a vosotros. La segregación implica que los Naamáns están siendo tratados de manera diferente y están sujetos a restricciones específicas que los separan de la población humana. Esto sucede en este mundo, por favor, no nos hagáis a nosotros, a los 100, lo mismo. Nosotros no pedimos ser o nacer por culpa de Espectra. Algunos de nosotros éramos simples animales del campo o de un zoo hasta que esa señora experimentó con nosotros, nos cambió o nos evolucionó de mil maneras."
Tras Usagi entraron los Gemelos Destiny, acompañados de Yrihan y de la exdirectora Morgana Destiny, que además es la esposa del director Rhapsody.
Hubo una pausa tensa antes de que Morgana hablara. "Querido," dijo, dirigiéndose a su marido, "han llegado hasta mí rumores acerca de que quieren expulsar a Yrihan de la escuela. Además, no se está tratando con demasiado cariño a los nuevos residentes de la Escuela Destiny." Al director Rhapsody le sorprendió mucho que utilizara la palabra “residentes”.
"La decisión que tomé de dejar la escuela y nombrarte como director ha sido revocada por la misma Emperatriz Titania, la reina de la Isla de Gracia," continuó Morgana con firmeza. "Me veo en la tesitura y obligación de recuperar mi antiguo puesto de directora de manera inmediata." Con estas palabras, Morgana volvió a asumir el control de la escuela.
"Esta reunión ha terminado," declaró Morgana, disolviendo la tensión en la sala. "Gemelos, quiero que las clases de los Extraños se ocupen de organizar e instalar a todos y cada uno de los 100. Ayuden a su integración." Se volvió hacia Usagi y añadió, "Tú serás el nuevo cuidador y canguro en la guardería de la escuela. Trabajarás junto con las otras niñeras."
El ciber conejo asintió, aceptando su nueva responsabilidad con una mezcla de alivio y determinación. La lucha por un futuro mejor había comenzado, y cada uno de ellos tendría un papel crucial en este proceso.
"¿Pero Yrihan se queda?" preguntó Ackolyt, con un tono de preocupación evidente en su voz.
"Por supuesto que sí," respondió la profesora Samantha, mientras la tutora Petra asentía a su lado. "No íbamos a permitir que fuera expulsado."
El ambiente en la sala se relajó ligeramente al escuchar estas palabras, pero la tensión subyacente aún era palpable. Los recientes acontecimientos habían dejado una marca profunda en todos los presentes. Morgana, sin perder su actitud autoritaria pero comprensiva, se dirigió nuevamente al grupo. "Tenemos un largo camino por delante para integrar a los 100 y asegurarnos de que todos sean tratados con la dignidad y el respeto que merecen. Esta escuela será un refugio y un lugar de aprendizaje para todos, sin discriminaciones como siempre ha sido."
Yrihan, sintiendo el peso de las miradas sobre él, se adelantó. "Estoy agradecido por la oportunidad de quedarme y seguir luchando junto a vosotros. Prometo que haré todo lo posible para proteger y ayudar a nuestros nuevos residentes."
Usagi, todavía procesando su nueva función, se dirigió a Yrihan. "Te ayudaré en todo lo que pueda. No entiendo mucho de este mundo, pero estoy dispuesto a aprender y contribuir."
La exdirectora Morgana, ahora reinstaurada en su puesto, sonrió con aprobación. "Esa es la actitud que necesitamos. Juntos, podemos superar cualquier desafío. Ahora, todos a sus puestos. Hay mucho trabajo por hacer."
Los Gemelos Destiny se apresuraron a comenzar las tareas asignadas, mientras los demás miembros del personal se preparaban para integrar a los nuevos residentes. Los Pequeños Extraños mostraban una cara feliz a la par de sorpresa e incredulidad cuando sus amigos les decían que son los responsables de los 100.
Shakara dijo: "¡Genial! ¡Ya somos papis!"
Un par de días después, Ultra llamó a Gato para ponerle sobre aviso. Varios alumnos de Espectra High estaban extremadamente molestos porque su directora, la doctora Espectra, estaba en la cárcel por culpa de Yrihan y no descartaban cobrar venganza.
"Gracias por el aviso, Ultra," respondió Gato, su voz cargada de tensión. "Pero dime, ¿tú sabías de los experimentos de tu directora?"
Ultra suspiró al otro lado de la línea. "Sí, lo sabíamos todos. De hecho, todos los alumnos de Espectra High y todo el cuerpo docente, incluso el conserje, sabían que Espectra realizaba experimentos. Todos le cedimos voluntariamente material genético para que pudiera continuar sus investigaciones. Y hay más: prácticamente el 46% de los alumnos de Espectra High son en realidad sus experimentos. El único secreto real es que el rey Oberón financiaba a Espectra."
Gato quedó atónito por las palabras de su amiga. "¿Y no te parece increíblemente irresponsable haber permitido que eso ocurriera? ¿No se te pasó por la cabeza decirme algo antes?"
"Sabíamos en qué nos metíamos, Gato," dijo Ultra con un tono defensivo. "Espectra siempre nos dejó claro que sus experimentos eran necesarios para el avance de la ciencia y la magia."
Gato, furioso, la cortó antes de que pudiera continuar. "Eso no lo justifica. ¿Y qué me dices de los que eran simples animales o clones sin conciencia? Ultra, amiga mía, espero que ninguno de tus amigos a los que les tienes aprecio venga a buscar a Yrihan, porque no me contendré."
Antes de que Ultra pudiera responder, Gato colgó bruscamente. Se quedó mirando el teléfono, su mente una vorágine de pensamientos y emociones. No podía creer la magnitud de lo que acababa de escuchar. El rey Oberón financiando los experimentos de Espectra, una escuela llena de criaturas modificadas genéticamente sin su consentimiento implicando en todo esto un atroz maltrato animal...
A medida que Gato se enfadaba más y más, el clima alrededor de la escuela cambiaba, y estallaba una tormenta.
Gato sabía que debía prepararse. No sólo debía proteger a Yrihan, sino también a los cien seres que habían rescatado.
Ackolyt se teletransporta junto a su hermano, Apolo, e Hidra iban con él.
Apolo dice: "Gato, el señor del Tiempo dijo en TV que hoy era día soleado."
Gato añade: "Lo siento, chiquis. Tenemos que hablar…"
MIERDA. Ahí vamos otra vez- concluye Hidra.
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CONTINUARÁ. En la tercera saga,
así es este es el final de la segunda saga titulada Renacimiento ,
os espero próximamente en la apertura de la tercera saga que se llamará,
: el poder interior.