- En el capítulo anterior: importantes acontecimientos en la Escuela Destiny. Los protagonistas enfrentan un castigo por desobedecer órdenes en una misión exitosa en Ibiza. Morgana investiga a fondo a Lady Macbeth y su secta, pero se encuentra con un muro en sus poderes de videncia. Apolo y Poción fortalecen su conexión y surge un romance entre ellos. Gato y Ackolyt comparten experiencias durante el castigo.
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- El primer aniversario de Ackolyt, Hidra y Maul en la escuela se celebra, pero la fiesta se interrumpe cuando descubren trece compañeros crucificados e incinerados a las puertas de la escuela. El impacto es devastador y la tristeza es palpable.
- Ackolyt se va de la escuela.
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- El-Amo Aparece, lo que lleva a una confrontación épica entre Hidra y El-Amo, donde Hidra sufre una pérdida dolorosa. Ackolyt revela su traición y que es aliado de El-Amo, poniendo en peligro a los héroes.
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- Lady Macbeth y su secta orquestan una conspiración para aniquilar a los Pequeños Extraños y los Nuevos Destiny Men. Valakian, desde el futuro, manipula los eventos y controla a Lady Macbeth. Morgana, con la ayuda de Gato y otros, realiza un hechizo para descubrir la verdad y revela la conspiración de Lady Macbeth y Valakian.
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- Los héroes ahora tienen un objetivo claro: detener a Lady Macbeth y desentrañar los oscuros planes que amenazan al mundo. La trama se torna aún más tensa y misteriosa mientras enfrentan un futuro incierto lleno de desafíos y peligros.
A la mañana siguiente, en medio de la agitación de la convención de anime y cómics, el destino se torna oscuro para nuestros héroes. Gato, envuelto en la efervescencia del evento, es sorprendido y capturado por El-Amo, quien parece estar en todos lados a la vez, como una sombra acechante. Maul, por su parte, es arrebatado de su puesto en el comedor donde trabaja, llevándose consigo el eco de gritos de protesta y el ruido metálico de platos. Poción, en la aparente seguridad de la residencia Destiny, es arrancada de su habitación, dejando tras de sí un rastro de desorden y perturbación.
Simultáneamente, Ackolyt despliega su traición, tendiendo una astuta emboscada a Apolo en las callejuelas donde realizaba sus compras. La sorpresa y la rapidez del ataque son la firma del enemigo oculto. En este macabro ballet, Spur, ajeno a la tragedia que se cierne sobre sus compañeros, recibe un llamado mental urgente de Morgana. Es una llamada desesperada, un grito silencioso que resuena en los confines de su mente.
Spur, en un acto de valentía movido por la desesperación, intenta en vano comunicarse con el resto del grupo, pero el silencio es su único acompañante. Solo Morgana, en su momento de necesidad, ha encontrado eco en su llamado.
- Aunque no lo parezca esto es un teatro para despistar a los enemigos.
Es El-Amo, un maestro de artes oscuras, quien urde la trampa para Morgana y Spur, desencadenando un hechizo místico que sume a la hechicera en un coma profundo y enigmático. La batalla de voluntades y poderes mágicos se despliega en el estrecho campo de la mente de Morgana, mientras Spur, superado, pero no vencido, logra escapar al fingir su propia muerte,
En el corazón de la base de la Secta, Ackolyt emerge de las sombras como la traición personificada. Frente a los cautivos Pequeños Extraños, se revela como el agente doble que ha tejido su telaraña de engaño en complicidad con El-Amo. Juntos, los traidores conducen a sus prisioneros ante la siniestra figura de Lady Macbeth, donde el destino de los Pequeños Extraños parece estar sellado en tinieblas insondables.
El aire se carga de tensión mientras Gato, el rostro marcado por la traición, enfrenta a Ackolyt con una mezcla de incredulidad y desilusión. Le recrimina con palabras afiladas, removiendo la emoción que alguna vez fue amistad y confianza. Gato no puede evitar expresar el dolor que siente ante esta revelación, el amargo sabor de la traición impregnando cada sílaba.
Ackolyt, por un instante, parece tambalearse ante la fuerza de las palabras de Gato. Un destello de remordimiento atraviesa sus ojos, pero es un breve atisbo antes de que la máscara de arrogancia vuelva a cubrir su semblante. Se encierra en su propia defensa, en la capa de orgullo que lo protege del peso de su traición.
- (aunque el mismo Ackolyt no lo sabe, la máscara de Oni que lleva impuesta por El-Amo con artes oscuras, es quien domina la mente y los recuerdo de Ackolyt.)-
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Sin embargo, Gato, con una sensibilidad aguda, percibe la tristeza que se esconde tras la fachada de Ackolyt. Siente esa conexión empática que siempre los unió, esa chispa de humanidad que parece resistirse a apagarse incluso en los momentos más oscuros.
Mientras tanto, en las sombras maquiavélicas de la mente de Lady Macbeth, se urde un segundo plan de proporciones divinas. La sibilina hechicera pretende ascender a la categoría de deidad al utilizar las ancestrales Runas Mágicas Celtas, canalizando los poderes de los Pequeños Extraños en su propio ser. Pero un obstáculo insospechado surge en su camino: las runas están imbuidas con la magia de la adolescencia, diseñadas para armonizar con la energía de jóvenes en pleno desarrollo. La ausencia de Spur, en cuyo ser yace una edad distinta, pone en jaque este oscuro ritual.
En respuesta, El-Amo, maquiavélico en su propia traición, decide sacrificar a Ackolyt como pieza de un ajedrez siniestro. Con un gesto de su mano, dardos tranquilizantes atraviesan el aire, alcanzando al traidor en el corazón del engaño. Ackolyt, incapaz de resistirse, cae al suelo en un letargo inducido.
En ese momento, con sus secuaces y El-Amo como testigos silenciosos, Lady Macbeth inicia el ritual de absorción. El proceso es lento pero inexorable, como una oscura marea que arrastra los poderes de los Pequeños Extraños hacia su voraz epicentro. Cada destello de magia, cada chispa de potencial se desvanece en el abismo de la hechicera, consolidando su ascenso hacia la divinidad oscura que anhela alcanzar.
Lady Macbeth le dice a El-Amo que en cuanto la trasferencia termine los mate a todos. El-Amo no esta de acuerdo con esto pues quiere quedarse con Ackolyt e Hidra para que sean sus marionetas y vasallos.
La figura de Spur surge en la escuela Destiny, envuelta en un nuevo traje que emana una aura celestial. En su misión en Ibiza el “robó” un colgante que estaba tirado en la guarida de los malos.
Este colgante resultó ser, un Traje bio-armadura Celestial perteneciente en el pasado al Ángel Semyazza,
Este artefacto otorga a Spur una gama impresionante de habilidades. Ahora, además de ser un Niño Naamán Escorpión, es capaz de proyectar una ráfaga de fuego azul desde sus labios, una llama ardiente de naturaleza celestial. Tiene el dominio sobre los elementos de la tierra, capaz de manipular el terreno y envolver a sus enemigos en una prisión mineral. Puede transformar rocas en afilados picos, convirtiendo el suelo en un arma mortal. Posee control absoluto sobre toda forma de mineral: tierra, piedra, arena e incluso magma. La capacidad de absorber y repeler ciertas energías dirigidas hacia él le proporciona una defensa adicional. Spur puede también irradiar una luz deslumbrante y sumir a las personas en un éxtasis temporal, manipulando sus sentidos.
Con una claridad indomable, Spur convoca a los aliados de los Pequeños Extraños. Todos comprenden que la captura de sus amigos no fue tan fácil por casualidad fue una maniobra premeditada. Ese era el plan original, Ahora, la responsabilidad recae en sus hombros: rescatar a los cautivos y enfrentar juntos a sus adversarios.
Spur selecciona cuidadosamente a un grupo reducido para la misión de infiltración en la guarida de Lady Macbeth y su secta. El resto de los aliados aguardarán en la Escuela Destiny, preparados para intervenir en caso de emergencia, constituyendo la última línea de defensa.
El grupo elegido se compone de individuos extraordinarios: Azael, Colmena, Wonder-Guy, Anightmaster y Polvo de Ángel. Unidos por un propósito común, deben adentrarse en las entrañas de la base de la Secta, decididos a rescatar a sus amigos y compañeros de equipo. Cada uno confía en las habilidades y fuerza de los demás, conscientes de que solo juntos pueden enfrentar el desafío que les aguarda.
Mientras la tensión en el grupo de los Pequeños Extraños aumenta, Anightmaster es convocado secretamente por Lady Fire para una misión personal: eliminar a El-Amo. La razón detrás de esta solicitud es conocida solo por Morgana y Lady Fire, quien opta por mantener la información en secreto.
La tensión entre Spur y Polvo De Ángel alcanza su punto álgido, alimentada por un resentimiento palpable que Polvo De Ángel alberga hacia Spur por haber asumido el papel de líder del equipo. Para Polvo De Ángel, la edad de Spur es un punto de discordia, ya que este es dos años más joven que los miembros originales de los Nuevos Destiny Men. Además, cuestiona la decisión de dejar atrás a Lady Fire, dada su inmenso poder, y trae a colación la inclusión de la joven Colmena en la operación.
Frente a esta ola de dudas y tensiones, Spur no se amilana. Firme y desafiante, le responde a Polvo De Ángel con una mirada decidida, dejando en claro que la inclusión de Colmena en el equipo es fundamental. En un tono retador, Spur afirma:
“Morgana me eligió a mi como líder, No conoces el alcance completo de las habilidades de Colmena. Confía en mí, necesitamos cada recurso a nuestro alcance para enfrentarnos a esta amenaza. Lady Fire es poderosa, pero también lo somos nosotros. Y Colmena... Colmena tiene un don que podría inclinar la balanza a nuestro favor. No subestimes lo que ella puede hacer. "Wonder-Guy anteriormente realizó un enlace telepático con Apolo. Así que sabe perfectamente donde están sus amigos.
Wonder-Guy le dice a Spur, si me pasa algo, déjame atrás, la misión es lo primero. Spur asiente y lo besa.
Colmena, como parte de la estratagema, se adentra en la base de la secta sabiendo que será detectada intencionadamente. El-Amo, consciente de su presencia, la envía directamente al calabozo de La Base de la Secta. En este lugar de cautiverio, Colmena despliega sus habilidades mentales, convocando una enjambre de abejas que zumban en perfecta armonía con su voluntad. Al mismo tiempo, provoca agudos dolores de cabeza en los soldados de la secta cercanos, desorientándolos y creando un caos momentáneo.
Este acto de distracción permite al Comando de Rescate deslizarse con éxito en las sombras de La Base de la Secta, ocultos tras una variada gama de disfraces meticulosamente elaborados. Reproduciendo imágenes del día anterior en las cámaras de seguridad y en los monitores de video, logran burlar la vigilancia y avanzar sin ser detectados. La astucia y habilidad del equipo demuestran su valía en la realización de esta misión de rescate tan crucial.
A pesar de algunos enfrentamientos y escaramuzas con los guardias de seguridad, el equipo logra superarlos con relativa facilidad. Sin embargo, el verdadero desafío surge cuando El-Amo hace su entrada y se enfrenta individualmente a cada miembro del equipo, desencadenando un duelo particularmente intenso con Azael. La batalla culmina con la victoria de El-Amo sobre Azael, quien queda atrapado en un sueño de pesadilla generado por el hechizo del enemigo.
Con su poderoso encantamiento de ilusión, El-Amo se disfraza magistralmente como Azael, infiltrándose así en el Comando de Rescate de forma casi imperceptible. Mientras tanto, Spur percibe que Anightmaster ha desaparecido y emprende la búsqueda para encontrarlo.
Anightmaster, en su búsqueda, logra localizar a quien cree que es El-Amo, pero su decisión de no acabar con él se revela acertada cuando se da cuenta de que en realidad se trata de Azael, víctima del engaño del verdadero El-Amo.
El Comando de Rescate se encuentra por casualidad en las proximidades del lugar donde se está llevando a cabo el ritual, aunque aún no son conscientes de ello. Es en este momento que El-Amo finalmente revela su verdadera identidad, deshaciendo su ilusión y exponiendo su astucia. La situación se vuelve aún más crítica, ya que ahora tienen al verdadero enemigo en su poder, lo que complica la situación y eleva la urgencia de la misión de rescate.
El enfrentamiento con El-Amo se torna desafiante y, a pesar de los esfuerzos del grupo, incluso con el nuevo poder de Spur, se revela como un adversario formidable. Ni siquiera los tremendos poderes de Wonder-Guy y Polvo de Ángel le hacen frente.
El-Amo revela un hecho alarmante: sin la intervención de Hidra, la derrota es inevitable. Hidra se encuentra en un estado crítico, al borde de la muerte, junto con los otros compañeros que están en su poder.
Justo en ese momento, Azael y Anightmaster emergen por detrás del enemigo. Anightmaster despliega sus habilidades de bloodkinesis, extrayendo la sangre del Amo. Esta sangre, tan negra como la oscuridad más profunda, es manipulada por Anightmaster para formar afiladas lanzas y estacas que perforan al enemigo desde múltiples ángulos. El cuerpo del Amo estalla en una onda de energía oscura sin ningún brillo, dejando atónitos a todos los presentes.
El impacto de la explosión resulta en una onda expansiva que noquea a la mayoría de los miembros del equipo, dejando indemnes solamente a Azael y Spur. Cuando la oscuridad se disipa, El-Amo ha desaparecido, dejando tras de sí un silencio cargado de tensión. La victoria es innegable, pero el costo y las implicaciones de lo sucedido pesan sobre el grupo. Ahora, Excepto Azael y Spur, el resto del grupo yace inmovilizado, fuera de combate. La responsabilidad de rescatar a sus amigos recae ahora exclusivamente en Azael y Spur. Azael observa detenidamente el nuevo atuendo de Spur, reconociéndolo como una Bio-armadura celestial de ángeles. Spur, sorprendido, le pregunta cómo sabe eso. La respuesta de Azael lo deja atónito: revela que no es un Naamán, sino un Nefilim, descendiente de ángeles y humanos.
En ese instante, Colmena aparece por un pasillo lateral, trayendo consigo noticias vitales. Ha logrado liberarse, derrotando a varios guardias en el proceso, y ha obtenido información crucial: la líder de la secta está drenando los poderes de sus amigos. Indica la dirección hacia donde deben dirigirse y el trío avanza rápidamente.
Poco antes de llegar, una criatura compuesta de cristales, roca y minerales se interpone en su camino, desatando un ataque feroz contra ellos. Colmena, sin titubear, les grita a los chicos que avancen y rescaten a sus amigos mientras ella se ocupa de la criatura. Los tres avanzan decididos hacia su objetivo.
Mientras se alejan, Azael no puede evitar admirar la valentía de Colmena. Apenas tiene diez años, pero su coraje supera al de muchos adultos. Azael reflexiona sobre la extraordinaria fortaleza de la niña y se siente inspirado por su determinación. Le pregunta a Spur si han hecho bien dejándola sola.
A lo que Spur le dice, que confíe en ella.
La criatura de Minerales, Cristal y Roca se alzó imponente frente a Colmena, desplegando su imponente figura ante la valiente y joven Naamán. Sus ojos compuestos brillaban con una luz intensa y su corpulento cuerpo emanaba una fuerza imponente.
Colmena no vaciló, desplegando sus alas de insecto con gracia y agilidad. Sus ojos, ahora compuestos por cientos de diminutos ocelos, escudriñaban cada rincón de la criatura, captando cada detalle de su forma y movimientos. Se aferró a las paredes con sus manos, liberando hilos de seda que tejía con maestría, formando una red intrincada a su alrededor.
La criatura embistió con furia, pero Colmena se adelantó, impulsándose con sus poderosos músculos y esquivando el embate con una gracia felina. Con movimientos precisos, liberó una lluvia de feromonas que llenó el aire, alterando los sentidos de la criatura y desorientándola momentáneamente.
La batalla era un espectáculo de agilidad y destreza, con Colmena esquivando los embates de la criatura y contrarrestando con ataques certeros. Utilizó sus uñas transformadas en mortales pinchos, inyectando veneno en los puntos vulnerables de la criatura, provocando un doloroso estruendo en su cuerpo de cristal.
Sin embargo, la criatura no cedía, su fuerza era titánica y su resistencia inquebrantable. La batalla se prolongaba, ambos contendientes desplegando cada recurso a su disposición en un duelo épico de poder contra poder.
En ese momento, el destino de esta titanesca contienda aún era incierto, la criatura no mostraba señales de flaqueza y Colmena, con su determinación incólume, seguía enfrentándola con valentía y habilidad…
El ritual de transferencia de poderes está a punto de concluir, hasta que Spur interviene sorprendentemente.
El caos se desata en la sala mientras Spur interviene y libera a Gato de las ataduras. Gato, liberado y lleno de determinación, canaliza sus poderes piroquinéticos y eléctricos de manera descontrolada, desatando una tormenta de llamas y chispas que ilumina la sala.
Azael, apareciendo de manera sorprendente en medio del enfrentamiento, se enfrenta junto a Gato contra los miembros de la secta de Lady Macbeth. El contraste entre la serenidad de Azael y la furia desatada de Gato crea una combinación poderosa y letal.
Mientras luchan codo a codo, Gato no puede evitar expresar su sorpresa por la presencia de Azael.
Gato: ¿Qué haces aquí? - pregunta entre los estruendos de los poderes desatados.
Azael: Tenía que venir a buscarte - responde Azael, demostrando una determinación igualmente firme.
Gato, sorprendido por la respuesta, no puede evitar una respuesta impulsiva.
Gato: Eres raro - replica, aunque su tono lleva un matiz de admiración y gratitud.
La dinámica entre Azael y Gato en la batalla es impresionante. Azael utiliza su Gracia Divina para controlar la temperatura y crear poderosas ráfagas de hielo, mientras Gato desata su poder con una mezcla de llamas ardientes y electricidad chisporroteante.
Juntos, forman un equipo formidable que avanza a través de los miembros de la secta de Lady Macbeth. La sala se convierte en un campo de batalla en el que el fuego y el hielo chocan contra los adversarios, mientras chispas eléctricas iluminan la escena.
El enfrentamiento es feroz y caótico, pero la combinación de los poderes de Azael y Gato demuestra ser demasiado para los miembros de la secta.
EL-Amo reaparece, y se enfrenta con Azael.
El combate entre Azael y El-Amo es una lucha épica que sacude el lugar donde se encuentran. Azael despliega su Gracia Divina con maestría, creando tormentas heladas y manipulando campos de fuerza para enfrentar al Señor Oscuro de la Dimensión Espejo.
El-Amo, por su parte, despliega su arsenal de armas y gadgets tecnológicos con destreza, combinando ataques físicos con manipulación mental para intentar superar a Azael. Su capacidad de generar miedo y crear ilusiones añade una capa adicional de complejidad a la batalla.
A pesar de la brutalidad de El-Amo, Azael demuestra una resistencia impresionante. Su habilidad para curar heridas y su control sobre la Gracia Divina le otorgan una ventaja crucial en la pelea. A medida que la batalla avanza, Azael comienza a descifrar los patrones de ataque de su enemigo y busca vulnerabilidades en su estrategia.
Mientras tanto, Gato Destiny se lanza valientemente a la tarea de liberar a los otros miembros del equipo. Utiliza sus poderes piroquinéticos y eléctricos para deshacer las ataduras y enfrenta a los miembros de la secta de Lady Macbeth con determinación. Su intervención es clave para darle a Azael el tiempo que necesita para enfrentar a El-Amo.
Con cada embate, el lugar donde se desarrolla la batalla se convierte en un campo de caos y destrucción. El choque de poderes entre Azael y El-Amo crea ondas de energía que sacuden el entorno, haciendo que todo tiemble.
A medida que la lucha progresa, Azael comienza a encontrar la manera de superar las ilusiones de El-Amo y contrarrestar sus ataques. Utiliza su capacidad de lectura y control mental para anticipar los movimientos de su enemigo, creando una estrategia precisa para derrotarlo. Finalmente, Azael logra atrapar a El-Amo en una combinación de campos de fuerza y tormentas heladas, dejándolo vulnerable. Con un golpe final, Azael desarma a El-Amo y lo incapacita, poniendo fin a la batalla.
Con la derrota de El-Amo, Azael se apresura a unirse a Gato y los demás, asegurando la liberación de todos los miembros del equipo.
En otro rincón sombrío de la base villana, Morgana se encuentra finalmente liberada gracias a la valentía de Colmena. La joven ha demostrado una asombrosa destreza al vencer a la criatura de roca cristalina, y ahora lleva consigo un fragmento de la misma, con planes de crear joyas a partir de él. Morgana observa con una mezcla de orgullo y gratitud, admirando la creatividad y determinación de su alumna.
Colmena, con su característica alegría e inocencia, señala a Morgana la ubicación de los cuerpos de sus compañeros, quienes yacen inmóviles, como si estuvieran en un profundo sueño inducido por el combate. Morgana asiente con agradecimiento y determinación, sabiendo que es el momento de tomar las riendas de la situación.
La bruja confía en la capacidad de sus alumnos para enfrentarse a la amenaza que les aguarda. Sin titubear, se dirige hacia los compañeros noqueados y, con cuidado y determinación, los carga y lleva hacia un lugar más seguro, siguiendo las indicaciones de Colmena.
Mientras tanto, en otra parte de la base, Spur e Hidra están inmersos en una encarnizada lucha contra un numeroso grupo de guardias. La energía fluye a su alrededor mientras se enfrentan a sus oponentes con habilidades y estrategias precisas. Cada golpe, cada esquiva, es ejecutada con una maestría impresionante, demostrando la experiencia y entrenamiento que han adquirido.
En el otro extremo, los demás Pequeños Extraños enfrentan a la formidable Lady Macbeth, quien ha absorbido los poderes de sus compañeros. La situación es desafiante, pero el espíritu valiente de los jóvenes héroes no flaquea. Apolo, Maul y Azael despliegan sus habilidades con una coordinación asombrosa, tratando de encontrar la debilidad en la defensa de Lady Macbeth.
Todos se ven rodeados por decenas de sirvientes de la secta, Solo Poción y Apolo quedan luchando contra Lady Macbeth.
La sala resonaba con la intensidad de la batalla, una coreografía mortal de poderes y habilidades enfrentados. Poción, con su dominio sobre las sombras, y Apolo, con sus alas majestuosas desplegadas, avanzaron juntos hacia Lady Macbeth, cuyos ojos centelleaban con una maliciosa determinación.
El aire se cargó con la electricidad de los poderes en juego. Apolo desencadenó un rayo de energía oscura desde sus ojos, mientras Poción canalizó su manipulación de sombras para crear un escudo que los protegía de los ataques inminentes de la villana. Lady Macbeth respondió con un estallido de llamas, envolviendo el campo de batalla en una danza feroz de fuego y sombras.
Poción movió sus manos con gracia experta, tocando con gráciles movimientos a Apolo. Con cada gesto, sanaba las heridas de Apolo y fortalecía sus capacidades, permitiéndole desatar su potencial al máximo. Mientras tanto, Apolo concentró su energía, preparándose para liberar un unirayo devastador.
Lady Macbeth, con una sonrisa desafiante, desató una serie de cartas del Tarot imbuidas con energía cósmica. Las cartas brillaban con una intensidad cegadora mientras se dirigían hacia los héroes. Poción respondió con una onda de sombras que distorsionó la trayectoria de las cartas, desviándolas lejos de su curso.
El choque de poderes era como una tormenta de colores y energías, iluminando la sala con un resplandor sobrenatural. Los movimientos de los tres combatientes eran una danza coordinada de estrategia y agilidad, cada uno desplegando su conjunto único de habilidades con maestría.
Apolo se lanzó hacia adelante, sus alas batiendo con una furia atronadora, mientras Poción flanqueaba desde el costado, su sombra fundiéndose con la oscuridad para tomar forma como una extensión de su ser. Juntos, formaron un equipo imparable, combinando fuerzas y tácticas para mantener a raya a Lady Macbeth.
Sin embargo, la villana no se rendía fácilmente. Utilizando su capacidad de teletransportación interdimensional, desapareció de la vista, solo para reaparecer en un lugar estratégico, aprovechando la confusión para lanzar ataques sorpresa.
El enfrentamiento continuó, con cada movimiento y contraataque llevando a los tres luchadores al límite de sus habilidades.
El enfrentamiento es intenso, con poderes chocando y estrategias cambiando en un abrir y cerrar de ojos. La sala retumba con el estruendo de la batalla, mientras los héroes luchan valientemente contra la imponente villana. Cada uno de ellos ha crecido y se ha fortalecido desde que comenzaron su viaje como los Pequeños Extraños, y ahora están demostrando el alcance completo de su potencial.
El-Amo, lleno de rabia y resentimiento, hace su entrada de nuevo con una furia incontenible, dirigida directamente hacia Gato. Sin embargo, antes de que pueda llevar a cabo su agresión, Ackolyt emerge de las sombras, desencadenando una oleada de ferocidad. Cada golpe de Ackolyt es una manifestación de su indignación por la traición, y con habilidad y determinación, domina al villano.
Mientras tanto, el enfrentamiento entre Apolo y Lady Macbeth alcanza su punto álgido. La villana despliega un último intento desesperado por derrotar a Apolo, canalizando toda su fuerza en un ataque dirigido hacia él. Pero en un acto de pura heroicidad, Poción interviene, sacrificándose valientemente para salvar a Apolo. Sus últimas palabras son un confesión de un amor silencioso y apasionado que nunca tuvo la oportunidad de expresar.
La muerte de Poción envuelve el campo de batalla en un lúgubre silencio, mientras Apolo sostiene su cuerpo inerte en sus brazos, con el corazón roto, pero también lleno de gratitud por el sacrificio de su amada.
La pérdida de Poción enciende una furia incontrolable en Apolo. Sus ojos brillan con una intensidad ardiente y sus manos tiemblan con la energía oscura que lo consume. Un grito primal escapa de sus labios mientras concentra todo su dolor y rabia en un poderoso rayo de energía oscura que se dirige directamente hacia Lady Macbeth.
El impacto es devastador, y una onda expansiva envuelve la sala, arrasando con todo a su paso. Lady Macbeth queda envuelta en el torrente de energía, y su figura se desvanece entre los estallidos y chispas. Parece que el golpe de Apolo ha sido suficiente para poner fin a su reinado de terror.
Mientras tanto, Ackolyt, liberado todo su poder por su propia determinación, se enfrenta a El-Amo con una ferocidad implacable. Cada golpe y embestida de Ackolyt es una manifestación de su deseo de Venganza, y finalmente, con una demostración de fuerza impresionante, aprisiona al villano bajo un montón de rocas, que se funden y se convierten en magma ardiente.
El grito de agonía de El-Amo resuena en la sala, marcando el fin de su amenaza. Ackolyt se queda mirando la escena, respirando agitadamente, sabiendo que ha cumplido con su misión y ha vengado a aquellos que sufrieron a manos del villano.
El campo de batalla yace ahora en un silencio tenso, interrumpido solo por el crepitar del magma y los susurros del viento. Los Pequeños Extraños han enfrentado la oscuridad con valentía y determinación, pero a un costo doloroso. Poción será recordada como una verdadera heroína, y su sacrificio no será en vano. Ahora, los héroes deben reunir sus fuerzas y enfrentar lo que viene a continuación en este momento crítico.
La escena era una amalgama de caos y desesperación. Apolo, arrodillado en el suelo, sostenía a Poción entre sus brazos, su mirada fija en el rostro pálido y sin vida de la valiente guerrera. Hidra y Maul, igualmente afectados, compartían su pesar en un silencio roto solo por el eco de sus sollozos.
A medida que el tiempo parecía detenerse en aquel lúgubre instante, Lady Macbeth yacía en el suelo, herida y debilitada, pero no derrotada del todo. Con un último acto de desesperación, intentó levantarse, su mirada desafiante cruzándose con la devastación que la rodeaba. Sin embargo, el destino ya había trazado su curso. Un disparo resonó en la sala, un eco ensordecedor de un acto de traición. El amante de Lady Macbeth, Yosef, se había convertido en su verdugo. La bala encontró su objetivo con precisión letal, y Lady Macbeth cayó, su cuerpo yaciendo en silencio en el suelo frío.
El horror de la escena era insoportable. Gato, testigo de la traición del amante de Macbeth y el desenlace trágico, no pudo contener la oleada de náusea que le invadió. Su estómago se retorció y, sin poder evitarlo, vomitó ante la crudeza de la realidad que se desplegaba ante él. La bala atravesó la cabeza de Lady Macbeth y tras esto Yosef se introdujo la pistola en la boca, aprieto el gatillo y sus sesos se esparcieron por todas partes.
Mientras tanto, Ackolyt, atormentado por la vergüenza y la culpa, tomó una decisión drástica. Con determinación sombría, decidió que era necesario borrar todo rastro de aquella fortaleza maldita. Un torrente de energía oscura emanó de él, desencadenando una violenta ola de destrucción que arrasó con todo a su paso. La estructura que alguna vez fue un bastión de poder se convirtió en escombros y cenizas.
Gato, movido por un instinto impulsivo de ayudar a su antiguo aliado, se abalanzó hacia Ackolyt. Y se aferró para tratar de salvarlo de ser sepultado, Sin embargo, Ackolyt, en su desesperación, lo rechazó con un empujón desesperado. Aunque Gato se aferró con fuerza, la inercia del impacto los envió a ambos bajo la lluvia de escombros y polvo.
A medida que la oscuridad se cerraba sobre ellos, Gato demostró una vez más su capacidad de controlar el viento a su alrededor. Una corriente invisible giró con fuerza, formando una cúpula protectora que los envolvió. Era un último acto de resistencia, una muestra de la fuerza que aún latía en su interior.
Mientras tanto, los demás miembros del grupo, con determinación y desesperación en sus rostros, se unieron en una carrera contra el tiempo. Con sus poderes combinados, lucharon contra las capas de escombros que amenazaban con sepultar a Gato y Ackolyt. Cada fragmento era movido con cuidado, cada pedazo de ruina apartado con una determinación férrea.
El destino de Gato y Ackolyt pendía en el equilibrio, mientras el mundo a su alrededor se desmoronaba en caos y destrucción. El rugido de la devastación aún resonaba en sus oídos, y la incertidumbre del futuro pesaba sobre ellos como una losa.
Ackolyt en su desesperación sin querer hacerlo cristalizó todos los escombros que estaban sobre ellos, Dentro de la cúpula de escombros cristalizados, Gato y Ackolyt se encontraban atrapados en una prisión fría y opresiva. El silencio era tan denso como el propio cristal que los rodeaba, roto solo por el eco distante de la destrucción que se cernía sobre ellos.
Ackolyt, con el corazón cargado de culpa y desesperación, no podía evitar sentir el peso abrumador de sus acciones. Su poder había cristalizado los escombros, un acto impulsivo e instintivo que ahora los mantenía atrapados. La desesperación inundaba sus ojos mientras se dirigía a Gato, buscando las palabras adecuadas en medio de aquel sombrío escenario.
"Gato, lamento profundamente todo esto", murmuró Ackolyt, su voz resonando en la cúpula de cristal. "No era mi intención... no quería que termináramos así."
Gato, con su rostro marcado por la gravedad de la situación, asintió con solemnidad. Sabía que Ackolyt no había actuado con malicia, pero eso no cambiaba la realidad en la que se encontraban. "Lo sé, Ackolyt. Las circunstancias nos superaron a todos", respondió, su voz firme a pesar del miedo que lo embargaba.
Mientras tanto, fuera de la cúpula, Spur, con su determinación característica, se enfrentaba al desmoronamiento inminente de la guarida. Sus ojos brillaban con una mezcla de preocupación y resolución mientras instaba a los demás a abandonar el lugar.
Apolo, con el cuerpo de Poción en sus brazos, e Hidra se aferraban a la esperanza de poder rescatar a Gato y Ackolyt. Sin embargo, era Maul quien, con palabras de sensatez y valentía, los convenció de la necesidad de abandonar el lugar. Sabía que Gato no habría querido que todos sacrificaran sus vidas en un intento desesperado por rescatarlos.
De vuelta en la cúpula de cristal, el tiempo parecía haberse detenido. Gato y Ackolyt compartían un momento de comprensión mutua en medio de la adversidad. Hablaban en tonos solemnes, enfrentando la incertidumbre que se cernía sobre ellos.
En ese confinado espacio, la emoción y la gravedad de la situación se palpaban en el aire. Mientras el mundo exterior colapsaba en caos, Gato y Ackolyt encontraron un extraño consuelo en la compañía del otro. Unidos por las circunstancias que los habían atrapado, compartieron un momento de humanidad en medio de la devastación.
la máscara de Oni de Ackolyt se rompe,
El crujido de la máscara de Oni resonó en la penumbra, marcando un cambio fundamental en la situación. Ackolyt parpadeó, sorprendido por la transformación que acababa de experimentar. Miró a su alrededor, tomando conciencia de su propia vulnerabilidad en aquel momento crítico.
Gato lo observó con una mezcla de sorpresa, asombro y un atisbo de incredulidad. Las palabras escaparon de sus labios antes de que pudiera detenerlas, "¿Qué... qué ha pasado?"
Ackolyt intentó hacer una broma para aligerar la tensión, pero sus palabras estaban cargadas de emoción y una extraña sensación de destino. "Vaya, ¿tan feo soy? Total, vamos a morir. Por lo menos me alegra que seas tú quien me vea en últimas..."
Sin embargo, antes de que pudieran procesar completamente la situación, un estallido empático los golpeó a ambos, una explosión de emociones y memorias que inundaron sus mentes. Visiones del útero materno, el latido de dos corazones sincronizados, la sensación de estar juntos desde el principio.
Gato se encontró mirando a los ojos de Ackolyt, pero lo que vio fue su propio rostro reflejado en ellos. La comprensión llegó como un relámpago, sacudiendo los cimientos de su realidad. Ackolyt no era solo un aliado, un compañero de lucha; era su hermano gemelo, una parte de sí mismo que había estado ausente hasta ese momento.
Un abrazo fraternal los unió en un momento de pura conexión, una mezcla de asombro, alegría y una profunda sensación de pertenencia. Ackolyt, con voz serena pero llena de emoción, rompió el silencio, "Te puedo contar todo, ahora lo recuerdo. Debemos salir de aquí."
Las palabras de Ackolyt resonaron en la oscuridad, cargadas de significado. Gato asintió, su mente girando con la revelación de la verdad que acababa de descubrir. No había tiempo para asimilar completamente lo ocurrido, pero la urgencia del momento los impulsó a concentrarse en la tarea inmediata: escapar de la ruina que los rodeaba.
Gato miró a Ackolyt con una mezcla de preocupación y determinación. "¿Puedes transportarnos fuera de aquí?"
Ackolyt se llevó una mano a la frente, visiblemente agotado. "No, he gastado mucha energía creando este caos. Por todos los dioses, hermano, nos he matado."
Gato no cedió ante la desesperación. Recordó momentos cruciales en Avalon, cuando Ackolyt lo había apoyado en su lucha y le había impartido conocimientos mágicos en sus sueños. "¿Recuerdas cuando luchaba en Avalon y me ayudabas en mi reflejo y me enseñabas magia en mis sueños?"
Ackolyt asintió, evocando aquellos recuerdos compartidos. "Sí, lo recuerdo."
Gato le devolvió la mirada con determinación. "Debes hacer lo mismo ahora. Ayúdame a sacarnos de aquí. Si no volvemos, mamá es capaz de ir al infierno a buscarnos solo para reñirnos."
Afuera, el derrumbe de la base villana era una dolorosa escena para quienes observaban impotentes. Las lágrimas fluían libremente por las mejillas de los presentes. Spur, en un gesto lleno de pesar, se disculpó con Morgana. Ella, con una gentileza conmovedora, acarició el rostro de Spur y le dijo, "No te preocupes, él volverá."
Un poco apartado, Azael se mantenía en su propio duelo, ajeno al resto del grupo. Colmena, con delicadeza, se acercó a él y preguntó con compasión, "¿Erais muy unidos?"
Azael respondió con sinceridad, aunque la tristeza pesaba en sus palabras. "No. Apenas lo acababa de conocer."
El estruendo del colapso resonó en sus oídos, y todos permanecieron inmóviles ante la desolación que se cernía sobre ellos. El polvo y el aire cargado de tensión envolvieron el lugar, haciendo que la visibilidad se redujera a casi nada. Pero de entre la densidad del humo, dos figuras emergieron, siluetas que se perfilaban contra la desolación.
Era Ackolyt, sosteniendo a Gato en un abrazo firme mientras se apoyaban mutuamente para mantenerse en pie. La sorpresa y la incredulidad llenaron el aire. Hidra y Azael fueron los primeros en correr hacia ellos, sin poder creer lo que veían. Todos se reunieron en torno a los hermanos, Morgana los observó con asombro y susurró "sobrinos".
Gato, con una sonrisa que denotaba complicidad y complicados sentimientos, les dijo: "Hermanos gemelos. Una larga historia."
Apolo, apartado del grupo, observaba la escena con ojos que brillaban con lágrimas contenidas. Sostenía en brazos el cuerpo inerte de Poción, su rostro reflejando el dolor y la pérdida.
Morgana, aún perpleja, no pudo evitar preguntar: "¿Cómo habéis escapado de ahí?"
Los hermanos avanzaron hacia Apolo, Gato cojeando ligeramente. Al llegar frente a él, mostraron los cristales que habían obtenido en el enfrentamiento. Gato sostenía el cristal Blanco en su mano izquierda, mientras Ackolyt portaba el cristal Oscuro en su mano derecha.
Morgana, desde la distancia, finalmente comprendió el significado de todo lo sucedido. Se acercó a sus sobrinos y les habló con seriedad, "No será suficiente." Luego, con un gesto decidido, Morgana se quitó sus propios dos cristales sangre y se los entregó a los gemelos, retrocediendo con determinación.
Los gemelos, Gato y Ackolyt, se colocaron en posición alrededor de Poción, cada uno sosteniendo uno de los cristales sangre: el cristal blanco y el cristal oscuro. La energía emanaba de los cristales, formando una suave aureola alrededor de ellos. Con determinación en sus ojos, comenzaron a recitar el antiguo hechizo egipcio con una pronunciación precisa y solemne.
Hechizo en egipcio fonéticamente: "Shetep ankh em hotep, ma'a neferu."
Traducción al español: "Revive en paz, con un corazón hermoso y un alma pura."
A medida que pronunciaban las palabras, la habitación se llenó de una luz cálida y brillante, proyectada desde los cristales. Una sensación de poder y energía mágica envolvió a Poción, como si el mismo universo respondiera al hechizo de los gemelos.
Poco a poco, el cuerpo de Poción comenzó a responder. Su piel adquirió un tono más saludable y su respiración se volvió regular. Los hermanos continuaron recitando el hechizo con determinación, canalizando la energía de los cristales hacia Poción.
Finalmente, cuando el hechizo llegó a su punto culminante, Poción abrió los ojos, su mirada llena de asombro y gratitud. Se levantó, sintiéndose más fuerte que nunca, y abrazó a los gemelos con lágrimas de emoción en sus ojos.
Los hermanos explicaron que no habían resucitado a Poción en el sentido estricto, sino que habían reactivado su poder Naamán de curación, lo cual la había devuelto a la vida. Aclararon que no poseían el poder de resucitar a los muertos en su estado original, pero que podían revitalizar la energía vital de seres que aun contuvieran una mínima carga de energía vital con la ayuda de los cristales.
Poción y Apolo se fundieron en un beso abrazándose con extremo amor. ...
El beso entre Poción y Apolo selló un momento de profundo amor y conexión entre ellos, como si el universo mismo celebrara su reencuentro. Se abrazaron con fuerza, sintiendo el latir de sus corazones en perfecta armonía.
Morgana, con su inmenso poder, los envolvió en una brillante luz azul y, en un abrir y cerrar de ojos, todos se encontraron en la majestuosa escuela Destiny. El cambio fue instantáneo, pasando de los restos desolados de la base villana a un lugar lleno de vida y esperanza.
La escuela Destiny los recibió con su atmósfera cálida y acogedora, como si el edificio mismo estuviera impregnado con una energía reconfortante y protectora. Era un refugio para aquellos que luchaban por la justicia y el bien en el mundo.
Poción y Apolo se miraron el uno al otro, con una sonrisa que expresaba gratitud y alivio. Sabían que estaban en un lugar donde podían encontrar apoyo, entrenamiento y una comunidad de héroes con quienes compartir sus desafíos y victorias.
Mientras tanto, los demás miembros del grupo se miraron entre sí, con una sensación de triunfo y unidad. Habían superado una prueba formidable y salido victoriosos.
La escuela Destiny se erigía como un faro de esperanza en medio de la oscuridad, un lugar donde los héroes podían encontrar fortaleza y prepararse para futuras batallas. Era un nuevo comienzo para todos, lleno de promesas y posibilidades.
Pero... aún faltaba algo, Hidra se percató que, con tanta aventura, emociones, y caos, Chang-He no estaba. Hidra corrió a la habitación de Chang-He., la habitación estaba vacía. a la habitación entro Shakara, El silencio se apoderó de la habitación de Chang-He cuando Hidra entró con prisa, con el corazón latiendo con fuerza. La ausencia de su amiga era palpable, y el vacío que dejaba se sentía en el aire.
Shakara, con gesto cabizbajo, se acercó a Hidra. No hizo falta decir nada, sus ojos lo decían todo. Había una nota sobre la cama, una explicación que traía consigo la tristeza y el peso de la decisión de Chang-He.
Hidra tomó la nota con manos temblorosas y comenzó a leer las palabras escritas por su amiga. Cada línea era como un eco de determinación y valentía, pero también cargada de una profunda tristeza. Chang-He había tomado la decisión de regresar a su planeta natal, enfrentar a su propio padre, Hidra lee la nota. Chang-He tras la invasión y tras los 13 asesinatos. A decidido volver sola a su planeta, y enfrentar su padre por haberla entregado como esclava sexual al enemigo-
- Queridos amigos y amigas,
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- Es difícil poner en palabras todo lo que siento en este momento. La batalla que libramos con los Kronth, vuestra amistad y como me salvasteis, el asesinato de nuestros 13 compañeros ha sido una prueba de coraje y unión que nunca olvidaré. Sin embargo, también ha traído a la luz verdades que no puedo ignorar.
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- Después de lo sucedido, he reflexionado profundamente sobre mi camino y mi destino. He tomado una decisión que sé que puede sorprenderos y preocuparos, pero es una elección que debo hacer por mí misma.
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- He decidido regresar a mi planeta natal y enfrentar a mi padre. No puedo seguir evitando este enfrentamiento, no puedo permitir que siga eludiendo su responsabilidad en lo que sucedió. Lo que hizo, entregándome como esclava sexual al enemigo, es una herida que nunca sanará por completo.
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- Quiero que sepáis que esta no es una despedida definitiva. Siempre llevaré cada uno de vosotros en mi corazón. Aprecio más de lo que puedo expresar el apoyo y la amistad que me habéis brindado. Sois mi segunda familia, y siempre lo seréis.
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- Prometo que volveré más fuerte y determinada que nunca. Enfrentaré mi pasado para construir un futuro mejor, no solo para mí, sino para todos aquellos que han sufrido injusticias como yo.
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- Os pido que cuidéis los unos de los otros en mi ausencia. Sois increíbles, y juntos sois capaces de superar cualquier desafío. Confío plenamente en que seguiréis adelante con la misma valentía y determinación que siempre habéis demostrado.
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- Siempre en mi corazón,
Chang-He
... FIN.
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